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lunes, 26 de julio de 2010

Atardecer de verano en la Alcazaba.



Dice hoy El Gacetillero y aquí lo trascribimos:
Ha llenado la pradera que han puesto bajo el pinar una turbamulta de jóvenes gregarios. Se esperan, se encuentran, ya sea para jugar, para relajarse con la charla e incluso para leer un libro a la sombra difícil de un pino. Pasean su pasión de Narciso por encima del césped y miran a un lado y a otro por si alguien les observa. El domingo sigue su curso cuando el sol abrasador desciende los cerros de San Cristóbal y el aire caliente no permite tregua ni cede a la piedad de los cuerpos que buscan las sombras debajo de este mundo vegetal ajardinado. Alcazaba almohade, matriz de la ciudad, balcón para contemplar el río que es morada de anátidas o la plaza izada en lo alto de la Muela. ¿Por qué un cerro tiene un nombre tan estomatológico? Cosas del populacho, las costumbres. Bajar la cuesta hacia el agua es como caminar hacia el astro rey. Hace falta valor, dice la canción. El aire es limpio, no hay calima en suspensión, pero el fuego que lo atraviesa dificulta la mirada al poniente. No se puede ir ligero, hay que ser prudente. Dejarse llevar por la ladera y pensar que en unos minutos esta penitencia solar se habrá terminado hasta mañana

viernes, 23 de julio de 2010

Alberto Contador y lo políticamente correcto.

Esta dichosa manía que hemos cogido recientemente de no salirnos del redil, de no contradecir lo que opina la mayoría, no es una forma democrática de pensar: es una estupidez. La democracia consiste en que convivamos civilizadamente con nuestras diferencias. Cuando no hay diferencias y todos pensamos igual estamos ante una situación que recuerda más las dictaduras que otra cosa. Algunas mayorías no tienen razón y no hay que dársela. Ya está bien de ser políticamente correcto para luego no serlo moralmente.
Viene esto a cuento por el asuntillo este que ha habido en el presente TOUR de Francia: el revuelo que se montó cuando a Schleck se le salió la cadena y Contador no le esperó. ¿Pero esto qué es, una excursión ciclista de colegiales? Hoy ha dicho Carlos Sastre :"Creo que estamos haciendo del ciclismo una patraña de niñatos". Y creo que tiene mucha razón. Naturalmente que Contador no se paró cuando a Schleck se le salió la cadena, no solo no se paró sino que además trató de sacar ventaja de esa circunstancia. Eso es el ciclismo en las grandes rondas, tres semanas de lucha en las que pasa de todo. Además, al luxemburgués se le salió la cadena porque actúo mal, no fue cosa de mala suerte, es que no se puede cambiar cuando estas subido de pie sobre los pedales y dando un impulso enorme a la pedalada.
Al llegar a la meta a la gente le dio por abuchear a Contador. Pues muy bien, si la gente es tonta, qué la vamos a hacer. Lo significativo del caso es que el de Pinto se vio desbordado por una reacción tan airada y quiso arreglarlo y ahí fue donde se equivocó. Salió haciendo unas declaraciones absurdas, diciendo que durante la carrera no se había enterado de que su oponente tuviera un problema mecánico. Como si su jefe de equipo no le informara de lo que va sucediendo en la carrera y, de manera especial, de lo que le sucede al único corredor que estaba en situación de competir con él por el triunfo final. Eso no se lo cree nadie. Por ser políticamente correcto Contador ha sido moralmente incorrecto. Ha mentido y se le ha notado.
Ayer se le veía en las imágenes posteriores a la llegada sonriendo con Schleck y, al bajar la cabeza, se le notaba una expresión seria que era la expresión de su auténtico estado de ánimo. No se le da bien mentir. No hace falta que mienta: va a ser el ganador del tour por tercera vez. Es el mejor ciclista del mundo. ¡Qué mientan los demás!

martes, 20 de julio de 2010

Al enemigo ni agua.

El País trae un comentario sobre lo absurdo que es pagar una gran cantidad de dinero por una botella de agua mineral. Téngase en cuenta que una botella de agua cuesta, al menos, 300 veces lo que cuesta el agua de la red. Pero es que además se produce una gran contaminación y un enorme gasto de recursos no renovables (petróleo) para su elaboración. Además, una vez que nos la bebemos el embase va a un vertedero, donde permanecerá cientos de años, o a una incineradora que producirá una gran contaminación y un consumo enorme de combustible. Todo esto en países donde tenemos agua limpia en el grifo y de calidad. En este asunto podemos ver como la industria crea necesidades que no tenemos.
*
Hay un famoso video en YouTube de la activista americana Annie Leonard que lo explica muy bien, pero para mejor leerlo he encontrado una transcripción escrita en Ladyverd que voy a pone aquí. Hay una frase que me encanta y que destaca El País que es la clave del asunto: "Cómo la creación de demanda fomenta lo que no necesitamos y destruye lo que realmente es necesario".
*
Esta es la historia de un mundo obsesionado con las cosas. Es la historia de un sistema en crisis. Estamos destrozando el planeta, estamos destruyéndonos los unos a los otros y encima ni siquiera estamos disfrutando. La buena noticia es que cuando empecemos a comprender cómo funciona el sistema también empezaremos a ver mil formas de darle la vuelta a los problemas para encontrar soluciones.
La Historia del Agua Embotellada, o cómo la “creación de demanda” fomenta lo que no necesitamos y destruye lo que es realmente necesario.
Uno de los problemas de intentar utilizar menos cosas es que a veces tenemos la sensación de que las necesitamos de verdad. Por ejemplo, si vives en una ciudad como Cleveland y quieres beberte un vaso de agua, ¿te vas a arriesgar a tomarla del grifo? ¿O mejor te compras una botella de agua Fiji?
Fiji estaba convencida de que la respuesta a esta pregunta era obvia, así que creó toda una campaña de márquetin que resultó ser una de las estrategias más absurdas de la historia de la publicidad. A la ciudad de Cleveland no le gustó ser el objeto de las bromas de las botellas de Fiji, así que llevó a cabo unos análisis cuyos resultados indicaron que un vaso de agua Fiji es de calidad inferior, sabe peor y cuesta miles de veces más.
Esta es una historia que se repite cada vez que se compara el agua del grifo con el agua embotellada. ¿Cuál es más limpia? A veces una, a veces la otra. En muchas ocasiones, el agua embotellada está sujeta a menos controles que el agua del grifo. ¿Cuál sabe mejor? En diferentes pruebas que se llevaron a cabo en todo el país, el consumidor prefería de forma sistemática el sabor del agua del grifo.
Las empresas comercializadoras de agua embotellada afirman que solamente cumplen con la demanda del consumidor. Pero, ¿quién demanda un producto que sabe peor, que es menos sostenible y mucho más caro? Y menos aún cuando ese mismo producto lo tienes de forma casi gratuita en tu propia cocina.
El precio del agua embotellada es unas 2.000 veces mayor que el precio del agua del grifo. ¿Te imaginas pagar dos mil veces más el precio de cualquier otra cosa? ¿Un sándwich de 10.000 dólares? Sin embargo, el consumidor en EEUU adquiere más de 500 millones de botellas de agua semanales, cantidad suficiente para darle la vuelta al mundo cinco veces. ¿Cómo es posible?
El origen de todo esto es el funcionamiento de nuestra economía, y uno de sus motores, la denominada “creación de demanda”. Si las empresas quieren seguir creciendo, tienen que vender más y más cosas. En los años 70, los gigantes de las bebidas no alcohólicas empezaron a preocuparse al ver que la demanda se estabilizaba. Un individuo no puede beber más de una cierta cantidad de refrescos. Además, ¿cuánto tiempo iba a transcurrir hasta que nos diéramos cuenta de que estas bebidas no son tan saludables como nos quieren hacer creer y volviéramos a beber agua del grifo? Las grandes empresas encontraron la solución en un producto de diseño que la mayoría de la sociedad se tomó a broma. ¡Pero si el agua es gratis! Se dijeron los consumidores. ¿Qué será lo próximo que nos vendan? ¿Aire?
Así que ¿cómo logras que la gente compre estos productos? Es muy sencillo: creas la demanda. Imagínate que diriges una empresa de agua embotellada. Como la gente no va a hacer cola a tus puertas para gastarse su dinero, ganado con el sudor de su frente, en un producto innecesario, les haces sentir miedo e inseguridad ante el hecho de no tenerlo. Así lo hizo la industria del agua embotellada. Una de sus primeras estrategias de márquetin fue asustar a la gente con la calidad del agua del grifo, mediante anuncios tales como la campaña de Fiji en Cleveland.
“Cuando esto acabe”, afirmó un gran ejecutivo de la industria, “el agua del grifo habrá quedado relegada a la ducha y a lavar la vajilla”.
Entonces maquillas la realidad mediante imágenes fantásticas. ¿Alguna vez te has dado cuenta de cómo la industria del agua embotellada intenta seducirnos mediante imágenes de manantiales de la montaña y de naturaleza salvaje? Pues adivina de dónde proviene un tercio de toda el agua embotellada de los EEUU: del grifo. Aquafina, de Pepsi, y Dasani, de CocaCola, son dos de las muchas empresas que comercializan agua del grifo filtrada.
Pero la estrategia va más allá. En un reciente anuncio a toda página de Nesté, la empresa afirmaba: “El agua embotellada es el bien de consumo más respetuoso con el medioambiente”. ¿Cómo? ¡Se están cargando el medioambiente a lo largo de todo el ciclo de vida del producto! ¿Cómo se entiende que eso sea respetuoso con el medioambiente?
El problema comienza con la extracción y producción del petróleo necesario para fabricar las botellas de agua. La producción de las botellas de agua que se consumen en EEUU en un año requiere una cantidad de petróleo que bastaría para llenar el depósito de un millón de automóviles. Toda esa energía se consume en la producción de la botella, después hay que transportarla por todo el planeta, y todo para que nos la bebamos en unos dos minutos.
Esto nos lleva al enorme problema del otro lado del ciclo de vida: los residuos. ¿Qué ocurre con todas estas botellas una vez las hemos utilizado? El 80% acaba en los vertederos, donde se tardarán miles de años en descomponerse, o son incineradas, liberando gases contaminantes tóxicos. El resto se recoge para ser reciclado.
Una vez sentí curiosidad por saber a dónde iban a parar todas las botellas que tiraba al contenedor de reciclaje y descubrí que se enviaban a la India. Así que me fui para allá. Nunca olvidaré el recorrido que hice, sobre una colina a las afueras de Madras, donde me topé con una montaña de botellas de plástico provenientes de California.
Un verdadero reciclaje transformaría estas botellas en nuevas botellas, pero esta no es la realidad de lo que está ocurriendo. Allí, las botellas se “infrarreciclan”, es decir, se transforman en productos de menor calidad que después acabarán siendo triturados. Las partes que no pueden “infrarreciclarse” sencillamente se desechan. Si las empresas de agua embotellada quieren usar imágenes de montañas en sus etiquetas, sería más apropiado que mostraran estas montañas de residuos plásticos.
Asustarnos, seducirnos, engañarnos. Estas son las principales estrategias de la creación de demanda. Una vez se ha creado la demanda y el consecuente mercado multimillonario, lo defienden destruyendo a la competencia. Sólo que, en este caso, la competencia es nuestro derecho humano a un acceso a agua potable, limpia y saludable.
El vicepresidente de Pepsi afirmaba literalmente: “nuestro peor enemigo es el agua del grifo”. Nos quieren hacer creer que está sucia, y que el agua embotellada es la mejor alternativa. En muchos sitios el agua del grifo realmente está contaminada gracias a las industrias contaminantes tales como la industria productora de botellas de plástico. Y estos empresarios del agua embotellada están encantados de poder ofrecer sus carísimas soluciones, que nos mantienen enganchados a sus productos.
Ha llegado el momento de volver al agua del grifo. Tenemos que comprometernos a no comprar agua embotellada a no ser que el agua de nuestras comunidades esté realmente contaminada. Sí, hay que hacer un pequeño esfuerzo para rellenar la botella reutilizable antes de salir de casa, pero podemos hacerlo.
Después, da un segundo paso: únete a una campaña que exija soluciones reales, como la inversión en infraestructura pública para que todos tengamos agua potable. El agua de EEUU tiene un déficit de financiación de 24.000 millones de dólares, en parte porque la gente cree que el agua potable proviene de las botellas.
En el mundo entero hay mil millones de personas que no tienen acceso a agua potable. Sin embargo, nuestras ciudades se están gastando millones de dólares para resolver el problema de todas las botellas de plástico que desechamos.
¿Por qué no gastar ese dinero en la mejora de nuestros sistemas de agua, o en evitar la contaminación?
Hay muchas más cosas que podemos hacer para resolver el problema. Presiona a los representantes políticos para que vuelvan a colocar fuentes de agua potable. Lucha para que tu escuela deje de comprar agua embotellada, o tu asociación, o toda tu ciudad.
Esta es una oportunidad irrepetible para que millones de personas despierten, para proteger nuestros bolsillos, nuestra salud y el planeta.
La buena noticia: la lucha ya ha comenzado. La demanda de agua embotellada está cayendo, mientras que las ventas de botellas reutilizables han aumentado. Los restaurantes empiezan a servir agua del grifo, y la gente escoge ahorrarse los cientos de miles de dólares que estarían derrochando en agua embotellada. Consumir agua embotellada pronto estará tan mal visto como una mujer embarazada fumando, ahora que contamos con información.
La industria del agua embotellada está preocupada porque se les ha acabado el chollo. Ya no vamos a dejarnos engañar por su estrategia de creación de demanda. Vamos a escoger nuestra propia demanda, y demandamos agua limpia y segura para todos.

lunes, 19 de julio de 2010

Asombarosa noticia.

Dice El País que Bono y su señora se divorcian. No tengo nada que añadir, es cosa de ellos. Lo que quiero destacar es que después el artículo del periódico hace una glosa de la situación familiar y nos da una primicia mundial: su hija y su marido están (ambos) embarazados. "su hija Ana y su esposo Manuel Martos, hijo de Raphael y Natalia Figueroa, están de nuevo embarazados" (sic).
Increible.
Y parecía un chico tan normal.

El discurso perdido.

Es preocupante el silencio con que la izquierda se enfrenta hoy a los problemas. Hemos perdido el discurso.
*
Discurrir siempre fue algo propio de izquierdas, pues para adoptar esa posición política hay que ser crítico y para ello no hay otra forma de llegar más que la de realizar un análisis del mundo que nos rodea. Esto, que parece propio de intelectuales, no lo es.
Esa es la primera derrota del pensamiento progresista: ceder nuestro derecho y obligación de pensar la realidad a las élites. Decía Noam Chomsky, (cosa que viene ahora muy a cuento), que si todo el mundo en EE.UU. es capaz de analizar los partidos de baseball, (o aquí los de la selección nacional de futbol), cómo no vamos a ser capaces de analizar la situación económica o política en la que estamos inmersos y de la que depende más nuestra vida (más que del mayor o menor acierto de Casillas en la portería). ¿Por qué todo el mundo puede “leerle la cartilla” al Seleccionador Nacional y nadie puede hacerlo a los expertos en economía.
*Si discurrir es cosa de izquierdas, la retórica vana es cosa de derechas. Lo que pretenden éstos es “vendernos la moto”, convencerte de que lo que a ellos le interesa es lo que te interesa a ti. Y lo consiguen.
*Pero este desaguisado monumental que es dejar de discurrir no sólo ha triunfado por causa de los políticos profesionales, los comunes mortales también tenemos culpa de ello. Hemos renunciado a nuestro discurso por una razón muy clara: porque pensamos que era mejor para nosotros. Es el principio marxista de que el interés hace la ideología y no al revés. Puesto que vivimos en países desarrollados en un mundo globalizado nosotros somos los ricos, lo queramos o no, y como tales nos comportamos. ¿Y qué es lo que hacen los ricos?, pues actuar de forma hedonista, como fanáticos de la comodidad y del buen vivir sin preocuparse de problemas. Esto de por si no es malo, pero se vuelve cosa denostable cuando para conseguirlo tenemos que pasar por encima del cadáver de mucha gente. Es un error pensar que así defendemos nuestro interés. Las plusvalías que producen nuestras economías se las están llevando discretamente cuatro especuladores, como se ha puesto de manifiesto con la reciente crisis. *

viernes, 16 de julio de 2010

Autovías.

La noticia del diario Hoy: La (autovía) Zafra-Jerez se retrasa varios meses por la anulación del estudio informativo. Al parecer, una sentencia de la sala de lo Contencioso-Administrativo anula el estudio informativo de la autovía, porque, según la normativa de la propia Junta de Extremadura, debería figurar esta autovía en el Plan de Carreteras de Extremadura.
La causa la puede ver cualquiera entrando en Google Maps y poniendo el Street View. Veremos una carretera, la existente entre Zafra y Jerez, prácticamente vacía. Rara vez encontraremos en algún tramo algún vehículo circulando por ella. Y van a hacer una autovía y a todo el mundo, salvo una asociación cívica que lo denuncia, le parece fenomenal.
Viva el absurdo. Qué bien que está destinar recursos públicos para hacer autovías por los campos extremeños. Así construiremos una gran región. Vamos bien.
¿No tendrá algo que ver los planes del grupo Gallardo con esto?
Da igual. Lo importante es tener más autovías que nadie, aunque no sirvan más que para acabar con el paisaje y el medio ambiente de Extremadura.
Vamos bien. 
A hortertas no hay quien nos gane.

jueves, 15 de julio de 2010

Contra la lapidación.

Por lo menos manifiéstate tú que puedes.
Firma en Amnistía Internacional contra la Lapidación de Sakineh Mohammadi Ashtiani.  
Tienen que saber que siempre estaremos en frente de ellos. Siempre en contra de los criminales hipócritas.

miércoles, 14 de julio de 2010

Sobre el pequeño blog

Llevo un tiempo sin escribir en el blog. No es que haya estado tan distraído con la Selección Nacional que no me haya quedado tiempo para ello. Más bien se trata de un periodo de reflexión. De vez en cuando me gusta reflexionar sobre el propio blog y para eso necesito dejarlo porque si no la propia dinámica del día a día es como el árbol que nos impide ver el bosque.
Como siempre en la vida hay altibajos, hay ocasiones en las que uno se pregunta, para qué pierdo el tiempo casi a diario en escribir tonterías que nadie lee. De vez en cuando me encuentro un amigo, de los que veo de tarde en tarde, y me dice que lee mi blog: “me gustó mucho aquello que pusiste sobre la crisis económica, qué gracia”. En general a la gente le gustan las cosas cómicas, pero cada vez pongo menos humor. La situación no está para bromas. Por el contrario, me doy cuenta de que una y otra vez caigo siempre en el mismo defecto: dar consejos o instrucciones continuamente de forma dogmática. Los humanos somos así, te dan un medio para comunicarte con la tribu y te pones a dar órdenes de inmediato. El oficio más antiguo del mundo debe ser el de dictador. Como digo, la gente no me lee. Pasa por aquí de vez en cuando y mira “a ver lo que está escribiendo el Manolo”. Se asoma un poco y se va. Lo sé porque a menudo pongo cosas en lo que escribo que, de haberlas leído, alguien las hubiera mencionado y no es así. De este modo sé cuándo los amigos me leen y cuándo no. La mayoría dice que no sé escribir y ahí sí que tienen razón. Tampoco estoy aquí para presumir de lo bien que escribo. “Si no sabe ni ortografía”, dicen. A esto no tengo nada que añadir. Sobre todo sé que no me lee nadie porque nadie hace comentarios a lo que escribo. Bueno, alguna vez en el blog de todas las músicas. En este nunca.
Pero se escribe en un blog no para que te lea la gente sino por una necesidad natural de expresión. Algunos amigos míos bajan a un bar que hay cerca de casa a tomar unas cervezas y a contarles a los demás por qué no debería haber sacado Vicente del Bosque al Niño Torres. Yo ya no voy porque no sé nada del Niño Torres y porque en los bares hay demasiado ruido y no me entero de las conversaciones. Me gusta el silencio del blog. Aquí puedo decir lo que quiera sobre Vicente del Bosque sin que me cobren dos euros cincuenta por una cerveza. Porque además, tengo una costumbre adquirida, propia de gente humilde, que consiste en que me gustan las cosas gratuitas y, esto del blog, es una cosa más o menos gratuita.
Ya he dicho que escribir en el blog es como hacerlo en un mensaje para meter en una botella, ya sabes, lo del náufrago. Lo pones, porque quieres ponerlo, lo dejas ahí y, a lo mejor, alguien pasa y lo lee. Probablemente no, pero existe esa posibilidad. Nadie puede negarlo. La red es inmensa pero a veces alguien pasa y lo lee. Hay algunas cosas que harían que más gente entrara a leerlo. Ya he mencionado el humor, pero también la actualidad, lo oportuno de los temas tratados. Pero no soy periodista, ni profesional de ningún medio. No escribo comentarios porque me los hayan encargado en un periódico que tiene que ofrecerse a los consumidores. Así que estoy liberado de la obligación de ser popular. De haberlo sido podría haber ganado dinero con ello. Si en el blog entra mucha gente puedes poner anuncios y te pagan por ello, pero he decidido que seguiré poniendo aquí todas las tonterías que se me ocurran y el que no quiera leerlas, que no entre.

Cantaré con Mick Jagger:
“I know, ist only a little blog, but I like it, like it”.

jueves, 8 de julio de 2010

Al final... el futbol.

Ja nach Spanien reisen viele europäer
Nur wegen sonne und wasser und weine
Einer später doch der and're um so eher
Fährt richtung Spanien und packt die koffer ein
Den regenmantel lassen wir zu haus
In spanien sieht es nicht nach regen aus
Die sonne scheint bei tag und nacht
¡¡¡Hhhe!!! viva España
Der himmel weiß,wie sie das macht
¡¡¡Hhhe!!! viva espana
Die gläser, die sind voller wein
Hhhe!!! viva España
Und jeder ist ein matador
España por favor..........

Ja es fesselt dich der klang der castagnetten
Und der flamenco, der läßt dich nicht mehr los
Wenn wir so etwas bei uns zu hause hätten
Dann wär' der urlaub zu hause grandios
Doch alle theorie hat keinen sinn
Im sommer fahr'n wir alle wieder hin
Die sonne scheint bei tag und nacht
¡¡¡Hhhe!!! viva España
Der himmel weiß, wie sie das macht
¡¡¡Hhhe!!! viva España
Die gläser, die sind voller wein
¡¡¡Hhhe!!! viva España
Und jeder ist ein matador
España por favor ..........

Schaust du träumend nachts um zwölf aus deinem fenster
Ja dann sieht spanien mehr als verzaubert aus
Denn es schleichen dort an stelle der gespenster
Die caballeros mit gitarre um das haus
Dann hört man serenaden überall
So wie auf einem schlagerfestival
Die sonne scheint bei tag und nacht
¡¡¡Hhhe!!! viva España
der himmel weiß, wie sie das macht
¡¡¡Hhhe!!! viva España
Die gläser, die sind voller wein
¡¡¡Hhhe!!! viva España
Und jeder ist ein matador
España por favor.......... Olé!
MhMhMhMh Mh Mh MhMhMhMh
¡¡¡Hhhe!!! viva España
MhMhMhMh Mh Mh MhMhMhMh
¡¡¡Hhhe!!! viva España
MhMhMhMh Mh Mh MhMhMhMh
¡¡¡Hhhe!!! viva España
MhMhMhMh Mh Mh MhMhMhMh
¡¡¡Hhhe!!! viva España


martes, 6 de julio de 2010

jueves, 1 de julio de 2010

Refinados.

El concepto de “civilización” varía con el tiempo. Si en un principio la civilización era una forma de dominar a los demás y de imponerse a una naturaleza hostil con la fuerza que daba la razón, pero sobre todo el poder, hoy es casi lo contrario, civilización hoy día es vivir la vida conciliando nuestra comodidad con la mínima intervención posible sobre el entorno.

De este modo podríamos decir que esta mudanza es una forma de medir el estadio en que se encuentra actualmente un determinado grupo social, de modo que, sabiendo en qué lado está su concepto de civilización, sabremos cuál es su índice de civismo en este momento preciso. Es tan expresivo como una agujita que nos lo fuera marcando en un medidor.

A poco que uno haya viajado habrá podido comprobar el distinto comportamiento que tienen ante determinados sucesos grupos sociales como “los españoles” a diferencia de otros como “los suecos”, “los franceses” o “los portugueses”. Para el grupo social de “los españoles” es normal cuando están en la calle tirar al suelo las cosas que ya no sirven. Quitas esa cinta que cierra una cajetilla de tabaco para que el envoltorio esté estanco y el tabaco no se seque y, a partir de ese momento, deja de tener ningún uso, por lo que la acción más normal, la que tenemos aprendida desde que éramos niños es soltar la cintita y dejarla caer al suelo. Luego abriremos el plástico que cierra la tapa superior de la cajetilla y haremos lo mismo. No quiero decir tirarlo, que es un hecho concreto y algo agresivo, me refiero a dejarla caer con suavidad al suelo, abandonarla a su suerte porque a nosotros ya no nos pertenece, no la necesitamos. A partir de ese momento la cintita y el plástico han dejado de ser nuestros y han pasado a ser propiedad del Servicio de Limpieza del Ayuntamiento en el que haya sucedido la acción, Ayuntamiento que está obligado a tener una enorme cantidad de gente contratada para la misión de recoger del suelo las cosas que dejamos caer porque ya no nos sirven, que son muchas, ya que los mecanismos de marketing obligan a que cualquier producto tenga una gran cantidad de envoltorios, (normalmente plásticos), no porque se necesiten para ofrecérnoslo en sus mejores condiciones sino para que lo hagan más atractivo comercialmente.

Es posible que haya alguna ordenanza municipal o algún Real Decreto, Orden Ministerial o similar que lo prohíba, (como hay tantas cosas que están reguladas por normas que nadie obedece), pero la realidad es que nadie nos ha hecho saber siquiera que eso esté mal, culturalmente es una costumbre aceptada por todos y nadie le pone coto. Tampoco nadie se lo pone a que los perros vayan dejando por ahí lo que ya no les sirve, lo que su metabolismo desprecia como inútil, cumpliéndose así el principio antedicho que señala que en cuanto que algo adquiere la categoría de inútil es arrojado, (o dejado caer, para ser exactos), en la vía pública. Qué lamentable espectáculo supone ver por la mañana, antes de que pasen los empleados de la limpieza, el gran número de cosas que perdieron su valía el día anterior. Cuántos objetos jubilados de su propia utilidad llenan entonces nuestras calles. ¡Estos Fabio, ay dolor que ves ahora… ¡

Si algo tan sencillo como guardarse la cintita y el plástico de la cajetilla de tabaco hasta la primera papelera que nos encontremos y depositarlos ahí al pasar es algo que no hacemos a pesar de que no nos supone ningún gasto ni va en contra de nuestra economía, qué decir de aquellos otros hechos que marcan la diferencia entre un grandísimo negocio y la pérdida de una oportunidad única. Así está pasando con la refinería de petróleo que quiere instalar en la provincia de Badajoz un empresario amigo del régimen (del régimen socialista extremeño) en la zona de Jerez de los Caballeros, que es una inmensidad de encinares o como diría Pablo Guerrero una “soledad llena de encinas, sobre campos con veredas”. El tema está pendiente del informe sobre impacto ambiental, desde hace bastante tiempo. Los que defienden la instalación de la refinería lo hacen porque creará un gran número de puestos de trabajo y esto es una razón que tapa cualquier otro tipo de críticas. Si decimos que estas industrias son muy contaminantes nos responden que crearán un gran número de puestos de trabajo. Si decimos que el impacto sobre el paisaje puede ser definitivo nos dirán que crearán un gran número de puestos de trabajo. Si decimos que este tipo de desarrollo no es el que Extremadura necesita, nos dirán que crearán un gran número de puestos de trabajo. Si decimos que por qué el Alcalde de Los Santos de Maimona, el ínclito José Santiago Lavado tiene tanto interés en que el proyecto salga adelante, nos dirán que creará un gran número de puestos de trabajo. Así que, digamos lo que digamos ya sabemos lo que nos van a contestar. Es el triunfo final de “el fin justifica los medios”. Imaginemos la cantidad de puestos de trabajo que generó la construcción de campos de concentración nazis y las cámaras de gas utilizadas para exterminar al pueblo judío. Si hubiéramos querido criticar esa acción nos podían haber salido con eso de los puestos de trabajo. ¿Alguien es consciente de la gran cantidad de puestos de trabajo, (muy bien remunerados además) que genera el terrorismo?.

Después de leer las declaraciones del Señor Lavado ya sé por qué tiramos tantas cosas al suelo, por la gran cantidad de puestos de trabajo que eso genera. Hoy dice el periódico que el Ayuntamiento de Badajoz va a contratar a 100 personas para la limpieza mientras se realizan los trámites para su privatización.