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sábado, 4 de septiembre de 2010

Cuaderno de Viaje II



Miércoles, 1 de septiembre.
El viaje a Friburgo es de apenas 3 horas. Esta ciudad es como un primer amor: La primera ciudad extranjera que visitamos al salir al extranjero, a finales de los años ochenta, visita que hemos repetido varias veces. La ciudad reúne las mejores virtudes de las ciudades alemanas. Con un casco antiguo interesante, en el que destaca su catedral gótica construida en piedra caliza roja por artesanos suizos, sus calles tienen unos pequeños canales por los que, siempre, discurre una rápida corriente de agua cristalina. Ciudad universitaria y cosmopolita, está próxima a Francia y a Suiza. La región (Länder) de Baden-Würtenberg destaca por su espíritu abierto motivado, en mi opinión, por su carácter multifronterizo y por el hecho histórico de que aquí han convivido de siempre católicos y protestantes a partes iguales. La comarca, der Schwartzwald, (literalmente el bosque oscuro, no sé por qué mal traducido como la Selva Negra), es un sitio acogedor lleno de bosques mixtos de abetos entremezclados con hayas, en los que crecen también arces, abedules, tilos y otras especies que se extienden por suaves montañas de poca altura y valles salpicados frecuentemente por lagos.
La primera tarde la pasamos recorriendo de nuevo sus calles para terminar en la cervecería Hausbrauerei Feierling disfrutando la excelente cerveza local.

Jueves, 2 de septiembre.
Desde el propio camping, (campingplatz am Möslepark), se toma el primer camino y nos adentramos en el inmenso bosque. La ascensión se va complicando por intrincadas sendas y pistas forestales, pero el ascenso es tan largo que no hay tiempo de ganar la cima. Aún así disfrutamos de un agradable paseo por el bosque donde encontramos una gran variedad de setas, que fotografiamos, aunque no encontremos ningún Boletos. Por la tarde subimos por una carretera que nos lleva a la cima salvando más de mil metros de desnivel. En medio del Parque Natural, es un sitio de unas vistas magníficas y por el que hacemos alguna excursión.

Viernes, 3 de septiembre.
Hoy toca lago. Nos dirigimos al Sluchsee, a unos 40 kilómetros de la ciudad. El lago tiene forma alargada de casi 10 km. de longitud y está recorrido por un ferrocarril, una carretera y un barco que lo rodea. También por un carril bici y un camino peatonal. Todos los accesos están presentes aquí. Es una maravilla de la voluntad humana la forma con que se ha hecho accesible la naturaleza para los habitantes de la zona. Hacemos un recorrido de unos 16 kilómetros y, al final, tomamos el barco para hacer el último tramo y disfrutar de una navegación muy agradable. Terminamos tomando un café en una terraza con vistas al lago que prolongamos todo lo que podemos para dar descanso a nuestros cuerpos y solaz a nuestros ojos. 





Sábado, 4 de septiembre.
La zona de Feldberg es uno de los sitios más conocidos para el excursionismo en La Selva Negra. Subimos a la Naturhaus y hacemos la ruta al lago que se llama Feldsee. Al contrario de lo que pensábamos, el camino hacia el lago es descendente. No importa, a la vuelta será ascendente. El lago es el más espectacular de la zona. Aún siendo una lago pequeño, las vistas de los bosques que caen hasta la orilla en unas paredes muy inclinadas y abarrotadas de abetos y hayas lo convierten en una maravilla natural. Luego ascendemos por una montaña que al final acaba en una estación de esquí.

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