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miércoles, 1 de abril de 2015

La niña siria.

En Siria hubo un levantamiento contra el tirano el Asad. Pero como resulta que Siria tiene el grave inconveniente de no disponer de grandes reservas de petróleo, los occidentales nos quedamos cruzados de brazos porque el conflicto no iba con nosotros (con nuestros intereses).

Como quiera que en el pasado reciente no hicimos nada por ayudarles contra el tirano, ahora la situación se ha polarizado entre los seguidores de el Asad y los extremistas del Estado Islámico, o sea que la rebelión siria, que nació como un movimiento democrático, se ha transformado en un auténtico problema para nosotros, pues, como se suele decir, es peor el remedio que la enfermedad.

Pero el comportamiento de occidente es de lo más incoherente. Ahora estamos obsesionados en impedir que los musulmanes que viven en nuestros países se vayan a luchar para derrocar al tirano integrándose en las fuerzas del I.S.

Y digo yo que el I.S. es un régimen infame, (por cierto financiado por nuestros amigos Saudíes que también son suníes), pero ¿desde cuándo se le impide a un extranjero que se vaya a luchar a otro país? 
A mí no me gustan ni unos ni otros, pero todo esto no es el verdadero problema, es una cortina de humo para no fijarnos en lo que denuncia UNICEF, que es el problema siguiente:

  • 5,6 millones de niños que sufren situaciones extremas dentro de Siria: pobreza, desplazamiento y estado de sitio.
  • 2 millones de niños que viven ahora como refugiados en Líbano, Jordania, Irak, Turquía, Egipto y otros países del norte de África.
  • 3,6 millones de niños de las comunidades vulnerables en las que se albergan otros refugiados.
  • 2,8 millones de niños iraquíes obligados a abandonar sus hogares, muchos de los cuales se encuentran atrapados en las zonas controladas por los grupos armados.
Todo lo que pasa con la infancia en Sira, la parte más visible del drama humano, es lo que debería importarnos a nosotros y en lo que deberíamos fijarnos. Pero no hacemos nada, sólo reprimimos aquello que va contra nuestros intereses de países ricos (ricos aunque algunos estemos pasando algunos "apurillos").
De manera que podemos preguntarnos si no tendrá razón la niña siria que levanta sus manos cuando una periodista la enfoca con la cámara. No esperan de los extranjeros más que problemas e incomprensión. Ella, por si acaso, se rinde a la cámara. 




sábado, 21 de marzo de 2015

No todo vale para ganar unas elecciones.

No vale todo para ganar unas elecciones, o para arrancar unos pocos votos que pueden ser decisivos. Que el día de reflexión de las elecciones andaluzas titule en portada el que fuera el mejor periódico de España durante décadas (El País) una información que dice textualmente: el fiscal pide investigar a Monedero por insultar a la policía; es una maniobra de tal bajeza que da asco.
Resulta que un determinado fiscal, (que pronto logrará mejorar su posición en la carrera profesional), se aviene a seguirle el juego al partido del gobierno y acusa a Monedero de unas declaraciones que hizo hace dos años y que fueron denunciadas por un sindicato policial. Esa denuncia fue archivada por el juez y, ahora, dos años después y el día antes de las elecciones andaluzas, al astuto fiscal las saca de nuevo a la palestra y pide a la judicatura que se vuelva a investigar.
Las declaraciones, que fueron hechas cuando aún no existía Podemos, se refieren a la opinión del catedrático de ciencias políticas de que la policía introdujo la heroína a gran escala en el País Vasco y luego en el resto del estado, en un momento en el que la movilización de los jóvenes era muy fuerte, con la intención de neutralizarla.
Curiosamente, esa opinión y la sospecha de que en su país también sucedió así es un clásico entre la nueva izquierda de los Estados Unidos y uno recuerda habérselo leído a muchos autores, que por cierto no fueron procesados por defender esas opiniones. Aquí, lo ha afirmado Pepe Ribas en su libro “Los 70 a destajo”, en el que cuenta la historia de la mítica revista libertaria Ajoblanco, sin que ningún fiscal haya tratado de limitar su libertad de expresión, por afirmar que, también en Barcelona, era la policía la que introducía la heroína en los barrios marginales y entre los grupos alternativos de la época.
Yo, señor fiscal, me uno a esa opinión aunque no tengo pruebas que lo demuestren, pero cada uno puede opinar lo que quiera y yo opino que usted no tiene la dignidad necesaria para desempeñar el encargo que ha recibido de la sociedad, que no es otro que vigilar que se cumple la ley y no el de bailarle el agua a sus superiores.

Es indecoroso por parte del gobierno promover esta acción. Indecoroso de la fiscalía por aceptar defenderla. Indecoroso de la vieja izquierda por aprovechar sus viejos medios de comunicación, (hoy vendidos a extraños intereses oligárquicos), para airearla en el momento oportuno.


O acabamos pronto con ellos, o ellos acaban pronto con nosotros y todo lo nuestro. 

miércoles, 25 de febrero de 2015

El Régimen.

Desde que han irrumpido nuevos actores en el panorama político español (Podemos) se ha instalado, con carácter de cierta permanencia, una nueva polémica que divide la opinión de aquellos que se interesan por la cosa pública. Se trata del debate sobre si “el régimen de la transición del 78” ha dado lugar a un momento histórico “modélico” o si debemos someterlo a crítica, censurando aspectos de aquel movimiento político que no cumplieron las expectativas en él depositadas, (al tiempo que se aplauden sus logros, cuando los ha habido). La sola consideración  de tal cosa es ya un absurdo lógico. Cuestionar la posibilidad de tal crítica, que por supuesto es legítima, (¡faltaría más!), es una señal de que algo no va bien, como si el régimen vigente en España gozara  también de los privilegios dialécticos de la Santa Sede, es decir, de la infalibilidad que hasta ahora era una prerrogativa exclusiva del Papa de Roma.

La realidad es bien distinta. Las acciones humanas están siempre sujetas a crítica y si se trata de cosas que se desarrollan por procesos que, nada tienen que ver con los procesos puramente matemáticos, como son los de la política, la justicia, la historia, etc.; con más razón aún. El régimen constitucional del 78 arranca del intento de solucionar un problema insoluble, a saber: ¿cómo acabar con un régimen en el que ya no creía ni la derecha celtibérica, porque estaba estropeando muchas posibilidades de negocio que se veían limitadas por no estar inmersos en el aluvión general de los llamados “países democráticos”, con toda la estructura del estado formando parte de aquel régimen de orígenes fascistas y golpistas que se apoyaba en el control militar de la población? 

En aquel tiempo se produjeron dos situaciones de cambio bien distintas que acabaron confluyendo en el régimen resultante. Por un lado estaba el empuje auténticamente democrático de los que estaban hartos de soportar una dictadura, (aunque ya para entonces hubiera devenido en algunos aspectos en “dicta-blanda”), y por otra parte, estaban aquellos que lo que querían era meternos en los procesos de negocio que se estaban dando en el mundo, muchos de los cuales no eran accesibles a nosotros por seguir en esa extraña “excepción anti-democrática”. Pero más allá de esto, se trataba de abrir las puertas a los negocios que países extranjeros como los Estados Unidos o la República Federal Alemana aspiraban llevar a cabo en España, en especial, en cuanto a los deseos americanos de integrarnos en el pacto atlántico para servirse ellos mejor en la defensa de sus particulares intereses nacionales.

Es evidente que el trasfondo de intereses económicos y políticos particulares era el que dominaba los procesos de cambio que se estaban dando, pero también es evidente, que ese relato no se le podía contar a la población, el relato de la transición debía ser otro. Suárez, una vez que fue Presidente del Gobierno, llegó a creerse que podía defender los intereses de los españoles por encima de todo. Fue enviado al vertedero de la historia mediante una campaña de críticas desde ambos lados del mapa político.

Se había equivocado de papel. Quien de verdad ostentaba el poder en España eran grupos de poder como los americanos, representados aquí por el gabinete de abogados Garrigues-Walker, (del que formaba parte Antonio Garrigues, miembro de la Trilateral). A Felipe se lo explicó muy bien Willy Brandt y él no cometió el error de pensar que tenía vía libre para hacer lo que quisiera como hizo Suárez. Ahora se está empezando a saber que, en realidad, el 23-F fue un golpe para acabar con la carrera de Suárez y de aquellos que anteponían los intereses nacionales a los intereses “realistas”.

La transición, después del breve periodo Calvo-Sotelo, fue dirigida por los socialistas entre los años 1982 y 1996, año en que finalmente triunfa José María Aznar ante los escándalos del gobierno bien aireados por casi toda la prensa. En ese periodo, España conoció una modernización evidente: ley del divorcio, reforma fiscal, (ambas de Fernández Ordóñez, que había sido miembro del partido de Suárez), leyes que sirvieron para garantizar los derechos constitucionales, reforma educativa. Además, España, que había ingresado en la CEE en 1986, lo hizo también en la OTAN, después de un referéndum en el que el apoyo de Felipe González fue decisivo, pues había dicho que si la consulta impedía el ingreso de España en la organización él dimitiría.

Si miramos los cambios producidos en el periodo podemos comprobar que, pese a que la mayoría de la gente obtuvo mayores garantías para ejercer sus derechos, en lo que respecta a los aspectos económicos se puede afirmar que muy poco cambió en la economía respecto de lo que había en el franquismo. De hecho, los cambios más importantes fueron la paralización de la industria española, que había estado dirigida desde el estado a través el I.N.I., mediante la llamada reconversión industrial; y la privatización de muchas de aquellas empresas que empezaron a pasar a manos privadas, proceso este último que aún continúa y que tuvo su mayor “éxito” en la época Aznar, pero que ya en la época González alcanzó a muchas empresas públicas.

Gran parte del negocio industrial fue desmantelado por presiones internacionales. Había que quitar industrias en España para que fueran rentables las de otros países competidores. Así se hizo en la siderurgia, en la minería, en la construcción naval y muchos otros sectores. De manera que desde los años ochenta se empezó a vislumbrar los tipos de negocio que servirían para alimentar las grandes fortunas nacionales: el negocio conocido como de “el ladrillo”(1), muy ligado al del turismo; y el monopolio de servicios públicos, muchos de ellos privatizados por entonces y vendidos a los amigos (2).

Quedó, pues, un país con unas estructuras económicas muy simples, (esa fue una de las bases de su fracaso). Una agricultura de latifundio en el sur y con escasas inversiones en el norte; una industria desmantelada con fábricas propias de un país menor: alimentación, algo de textil y poco más; una industria foránea que sentó aquí sus bases por el menor coste de la mano de obra, especialmente la industria del automóvil; los monopolios del franquismo que siguieron campando a sus anchas sin competencia alguna (por ejemplo las eléctricas); y los grandes nichos de negocio hispanos: el turismo de sol y playa y la construcción, junto con el maravilloso mundo de los servicios que iba a dar trabajo a todos los desempleados de la Tierra, según se decía.

Este precario mundo empresarial, con la inestimable participación de las empresas crediticias y financieras, es el que ha dirigido los destinos de la patria durante todo el periodo democrático. Y ¿qué hicieron los flamantes partidos democráticos para superar esta situación o, al menos, para minimizar sus efectos para las clases populares? Apropiarse de todo lo público, (del dinero de todos); repartírselo a los privilegiados en forma de subvenciones o permitiéndoles precios de monopolio; dirigir la política económica hacia donde la oligarquía necesitaba en cada momento, (subvenciones a la compra de coches, a la de pisos, obras faraónicas, infraestructuras, etc.); sujetar y neutralizar las reivindicaciones del personal (desde la izquierda); vendernos la idea de la economía de emprendedores (desde la derecha) como si en este sistema todos tuviéramos la oportunidad de hacer negocios y, por último, echarse a sestear al sol a vivir como reyes engañando a este pueblo ignorante que no recordaba ya lo que era una democracia de verdad, llevándose el dinero para mayor gloria de sus partidos y de sus bolsillos particulares.

Si tal cosa es como la pintamos aquí ¿cómo ha podido funcionar durante tanto tiempo? Pues ha funcionado porque el llamado régimen de la democracia ha sido un régimen de la ocultación, del camuflaje, del engaño, del disimulo, en definitiva, un régimen de la mentira. 

Alfonso Guerra hablando de los descamisados y su hermano usando el despacho de la Junta de Andalucía para hacer negocios con los empresarios y construir una carretera que atravesara el Coto de Doñana. OTAN, de entrada, NO. El rey salvando la patria de la invasión golpista la noche del 23F. La “enorme” creación de empleo durante el Gobierno Aznar basada en la burbuja inmobiliaria ¿Tal vez porque los que pensábamos que eso no podría funcionar éramos premios nobeles de economía y veíamos lo que los demás no podían ver? La participación de ETA en los atentados de Atocha para tapar que toda la policía de España no fue capaz de detectar lo que se estaba fraguando. ¡Les ha venido siempre tan bien lo de ETA a la derecha! ¡No juguéis con el dolor de las víctimas! (Que ya lo hacemos nosotros). Las armas de destrucción masiva de Irak, y nuestros tanques protegiendo las caravanas de camiones de petróleo de la Shell, B.P. y demás compañías. La creación de infraestructuras y más infraestructuras y la gente encantada porque éramos el país del mundo con más kilómetros de AVE, (y menos kilómetros de ferrocarril por habitante de la OCDE), aeropuertos hasta en Castellón, y en Ciudad Real, una autovía de Navalmoral de la Mata hasta Plasencia, imprescindible, claro. El fútbol, el fútbol y el fútbol. Y mientras tanto, el mayor negocio inmobiliario de España en la Ciudad Deportiva del Real Madrid. Florentino Pérez, Ramón Calderón, Lorenzo Sanz, Ramón Mendoza, todos ellos haciéndose inmensamente ricos y nosotros apoyando a los “Ultra-Sur”. “Yo moriría por el Atleti” decía el Lucky Luciano de Madrid. Porque el Barça es mas que un club. Pagábamos el recibo de la luz dando saltos de alegría porque nuestro equipo le había marcado “al enemigo”.
Yo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos,
que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
que los huesos del hombre los entierran con cuentos,
y que el miedo del hombre...
ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas, es verdad,
pero me han dormido con todos los cuentos...
y sé todos los cuentos.
Sé todos los cuentos (León Felipe)


1) La ley del suelo franquista databa de 1956 y fue modificada en el último año de vida del dictador para adaptarla a las modificaciones que se habían ido produciendo en el tiempo, modificaciones administrativas que no cambiaban nada el fondo de la cuestión. Sorprendentemente, cuando los socialistas llegan al poder en 1982 no cambian nada de la ley del suelo franquista. Pero más sorprendente aún es que, cuando finalmente acometen la reforma de la misma en 1990, se limitan a matizar cuestiones relativas al derecho a edificar (ius aedificandi), que no tocaron en lo más mínimo el sistema que había llevado a la especulación del suelo a ser el mayor negocio del país, un negocio con plusvalías superiores al tráfico de drogas, de armas o la prostitución.

2) En cuanto a las privatizaciones, el propio SEPI (del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas), nos da cuenta de las que se realizaron durante el periodo González. Destacando: “las de automoción, SEAT y ENASA. También destacan TRASATLANTICA (transporte marítimo); MARSANS (Sí, la que dirigió ese presidiario) y ENTURSA (turismo); SECOINSA y TELESINCRO (electrónica); La Maquinista Terrestre y Marítima, ATEINSA y Fábrica San Carlos (bienes de equipo); G. E. Álvarez y ARTESPAÑA (artesanía), y La Luz, OESA y otras pequeñas empresas de alimentación, además de empresas de menor entidad pertenecientes a estos y otros sectores productivos.” “Hasta 1996 se completaron 16 Ofertas Públicas de Venta de acciones (OPVs), que produjeron unos ingresos de más de 10.200 millones de euros (1,7 billones de pesetas) y que permitió la salida al mercado bursátil de empresas, encuadradas en el segundo grupo, como ENDESA, REPSOL, ARGENTARIA, TELEFÓNICA y ENCE.”

viernes, 23 de enero de 2015

Contrataque.

Estamos asistiendo a un contrataque de “la casta”. Los que supuestamente se llevaron miles de millones de pesetas de la Junta de Andalucía y de la Seguridad Social; los que supuestamente financian su partido cobrándoles comisiones a los contratistas, arreglaron la sede de Génova con ese dinero, supuestamente financiaron campañas electorales como se denuncia en Castilla La Mancha, los mismos que repartían una parte en sobres para pagar al presidente del gobierno, a los ministros y a los dirigentes del partido; los que supuestamente aprovechaban su influencia para conseguir contratos millonarios a cambio de nada, solo porque lo hacían en nombre de la Casa Real; los que se pagan los gastos suntuarios a costa del erario público y además lo hacen legalmente, (porque son ellos los que hacen las leyes, no porque sea razonable); los que mantuvieron la burbuja inmobiliaria porque sus amigos (y ellos) ganaban mucho dinero con eso y además sus amigos alemanes tenían que invertir sus ahorros en algo, aún a sabiendas de que algún día tendría que estallar; los que dirigieron el Banco de España, la CNMV, el Ministerio de Economía, sí, aquellos que decían que la banca española era la mejor del mundo, mientras que hipermillonarios ejecutivos creaban “las preferentes” para llevarse el dinero ahorrado a lo largo de toda una vida por nuestros mayores; los responsables de que leyes decimonónicas, como la Ley Hipotecaria española, arruinaran a miles de trabajadores y les pusieran en la calle con una enorme deuda que no pueden pagar; los que han acabado con el estado de bienestar en España, los mismos que colocan inmensas banderas ridículas de España (o de Cataluña) mientras que supuestamente tienen todos sus ahorros, sus inmensos ahorros, en Suiza (o en Andorra); los que han desmontado una sanidad pública que era lo mejor que teníamos; los que impiden que los jóvenes de familias pobres vayan a la universidad, (lo que no pasaba ni en el franquismo); los que permiten que tengamos la electricidad más cara de Europa (después de Malta), la telefonía más cara de Europa, los carburantes más caros de Europa (antes de impuestos); los que han creado un tejido empresarial en este país que no es más que una versión edulcorada de la mafia calabresa, los que le quitan los impuestos a los ricos para sacarle el dinero a los asalariados; los que permiten que un tercio de la población gane el salario mínimo y que los ejecutivos de las empresas que nos roban se lleven decenas de millones de euros al año, los golfos más grandes de España, los sinvergüenzas más grandes que ha conocida esta atribulada patria ahora contratacan.
Contratacan diciendo que Ada Colau habla de la gente que pasa hambre cuando ella está más gordita (Alfonso Rojo dixit).
Contratacan diciendo que Iñigo Errejón ganaba nada menos que mil ochocientos euros al mes haciendo un trabajo de investigación y no iba todos los días a fichar a la universidad.
Contratacan diciendo que Pablo Iglesias… Bueno, “a Pablo Iglesias todavía no le hemos encontrado nada, pero la chica esa que le gusta, Tania Sánchez…”
Contratacan diciendo que Manolo Monedero era del PSOE hace treinta años y ahora mira como los critica y que ganó 400.000 euros en tres años haciendo trabajos para varios países (solo se menciona a Venezuela que ya sabemos que toda la prensa trabaja para desprestigiarles), además de la Unión Europea y otros organismos. No sé dónde está el delito pero alguno le están buscando, dales tiempo.
Pero el colmo de los colmos es lo que he visto en mi ciudad: un candidato que ha encontrado el PSOE rebuscando entre los que trabajan por la ciudad y por los barrios que más lo necesitan, un hombre sencillo y joven, está siendo cuestionado ¡por su propio partido! Uno puede pensar: ¿qué le han encontrado a este? Pues que no pasó la ITV cuando debía y la policía local le ha  multado.

Vienen a por nosotros: o acabamos con ellos o ellos van a acabar con nosotros. Y lo están consiguiendo. Mira si no en Argentina: a los críticos supuestamente los matan con un sicario. 

lunes, 12 de enero de 2015

¿Cuántos seres humanos han muerto en Irak a consecuencia de la guerra?

La verdad, no lo sé. Recuerdo que esa guerra fue injusta. Yo también fui a la manifestación que se convocó contra ella. Decían los americanos que Irak tenía armas de destrucción masiva y que por eso había que atacarles, mientras los representantes de Naciones Unidas, (creo que eran un sueco y un egipcio), decían que no había ninguna evidencia de ello. Claro que, había una razón muy clara: el sátrapa de Sadam Hussein había matado (gaseándolos) a un montón de curdos, creo recordar que unos cinco mil; pero: ¿Cuántas personas murieron en la guerra de Irak? La verdad no lo sé. Estas cosas no son agradables, hay muchas cosas en la prensa y en los medios que reclaman tu atención, pero una vez que una guerra se pone en marcha tampoco seguimos todos los acontecimientos, son sucesos tristes. No sé, no recuerdo cuanta gente pudo morir en aquella dichosa guerra. Supongo que mucha. Si tuviera que dar una cifra, no sé. ¿Tal vez 20.000 personas, 30.000? ¡En todo caso más de los que había matado Sadam Hussein! Lo que si recuerdo es que mataron vilmente a aquel cámara español. Sí, ese que tiene un hermano que es de Izquierda Unida y se dedica ahora a reivindicar su memoria y a pedir indemnizaciones a los americanos. Pero, si los americanos tuvieran que pagar indemnizaciones por cada uno de los iraquís que murieron como consecuencia de que George W. Bush se empeñara en organizar una guerra, precisamente, en su país, se quedarían sin dinero, porque, por lo menos, fueron veinte o treinta mil personas. No sé.
He encontrado una organización internacional independiente con sede en Londres que ha realizado encuestas entre la población y estudios estadísticos mediante los que ha podido determinar que en Irak han muerto víctimas de la guerra 1.220.580 personas.
http://en.wikipedia.org/wiki/ORB_survey_of_Iraq_War_casualties


Otro día investigaré un poco lo que ha pasado en la Base Militar de Guantánamo, hoy no me quedan ganas. 

lunes, 5 de enero de 2015

Ajoblanco con sardina ahumada y huevas de salmón.




Lo tomamos por primera vez en Suculent, (Rambla del Raval, 43, 08001 Barcelona). Es una de esas cosas sencillas que resultan tan… tan suculentas. Era un ajoblanco con una sardina ahumada y unas huevas de salmón. Lo hicimos en casa: el ajoblanco lo sacamos de las recetas de Arguiñano, del “blog directo al paladar”, de María Jesús Gil de Antuñano y de otros, pero el que me pareció definitivo fue  este del blog “es pan comido”. Yo le eché dos ajos y me pasé. Es mejor echar sólo uno, quedarse corto. El nombre de esta sopa parece que pide ajo pero, si le echas más, pica demasiado.  
La sardina ahumada sólo la encontramos en el Club del Gourmet de El Corte Inglés: por siete lonchas nos cobraron catorce euros. Un botecito de huevas cuesta más de cinco euros. 
Pero si lo mezcláis todo es una bomba de sabores.



lunes, 29 de diciembre de 2014

Aquellas navidades.

No debería gustarme la Navidad, pero me gusta. Me gusta la nieve, o el tiempo seco y frío, el reencuentro con la familia y los amigos que tenías un poco olvidados, me gusta comer y beber bien, ¿por qué no habrían de gustarme estas fiestas? Es verdad que algunas de las personas que más quería desaparecieron por estas fechas, pero no las recuerdo porque sea Navidad, siempre las tengo en mi recuerdo, así que eso no es suficiente para que odie estas fiestas. El año se acaba y eso hace que uno haga nuevos propósitos y las ciudades están llenas de gente, sus calles iluminadas y hay muchos niños que van con sus padres a ver los reyes (o el Papá Noel). ¿Por qué no habría de gustarme?
Sí, la Navidad no es el aniversario del nacimiento de Jesús, es la fiesta, la orgía del consumismo. Bueno, eso tiene fácil arreglo: no salgas a comprar quédate en casa. Como me gusta la Navidad me gusta esa canción de Wham, Last Christmas; es mi preferida, me produce una cierta emoción escucharla. Pongo el video en YouTube y disfruto viendo a George Michael, (que entonces aún no había salido del armario), con ese grupo de amigos muy ingleses que celebran las fiestas yéndose a esquiar, (seguramente a Suiza), y hacen una cena en una enorme Gasthof que disfrutan ellos solos.
¡Ah, la música pop inglesa! ¡Me encanta! Pero de repente te das cuenta. Esa canción es del año 1984. Los hippies han muerto, el Punk se ha extendido por toda Europa y América, la juventud se revela agriamente contra lo establecido, pero, en esto, aparece el héroe que va a acabar con todo ello, el cawboy se llama Ronald Reagan y su escudero es la dama inglesa, la Dama de Hierro, esa hija de la clase media burguesa, de un padre propietario de supermercado que los domingos era pastor metodista que llegó a ser Baronesa de Thatcher Kesteven por razón de los servicios prestados a los muy ricos.
Llevaban cuatro años tratando de derrumbar los valores consensuados en la posguerra para darle todo el poder al oro y allí estaban: aprovechando el entretenimiento para inculcar nuevos valores. Los jóvenes ya no debían ser solidarios, no tenían que ser como sus padres, no debían ser auténticos, debían ser nuevos ricos. Ahora todos íbamos a ser nuevos ricos. Y nos lo creímos. Eso mismo tardó un poco más en llegar a España, hubo que culminar la transición, el ingreso en Europa, pero también se hizo y, como dice Iñaki Gabilondo, un pueblo como el nuestro que se había caracterizado por la austeridad y el saber vivir sin alharacas, también se embebió de ese sueño y ese sueño nos ha llevado aquí.
Oigo esa canción y veo ese vídeo y me produce una extraña mezcla de melancolía y de lúcida actualidad, de alegría y tristeza.

Last Christmas I gave you my heart
But the very next day you gave it away
This year to save me from tears
I'll give it to someone special

Pues eso, yo me quedo haciendo esas rosquillas que hacía mi madre, que no es que sean las mejores del mundo, pero son las de siempre, y, además, no llevan más que harina, huevos, azúcar y poco más.