¿Qué pensarán los poderosos de
nosotros?
¿Qué pensará un hombre como
Rodrigo Rato que ha estado al frente del FMI cuando el mundo económico se hundía
y no supo ni decir esta boca es mía? Me cuesta dormirme por las noches pensando
¿qué pensaran estos personajes que se van a casa porque han hundido Caja Madrid
y se llevan unas comisiones que ahora hasta los suizos reconocen que son
excesivas? ¿Qué puede pensar de los ahorros de mi madre un tipo que se va para
casa jubilado con cincuenta y pocos años y se lleva, por ejemplo, seis millones
de euros? Y ¿qué pensarán de los accionistas, que son en definitiva los dueños
del banco, que ven ahora que sus acciones valen un céntimo?
Me gustaría saber qué pensaba
Urdangarín cuando le adjudicaban los contratos a dedo, sin ni siquiera un
concurso amañado para guardar las formas, y qué pensarían Rita Barberá, Camps,
Matas, cuando recibían un buen traje, un bolso de lujo o cualquier “detallito”
de la trama Gürtel.
¿Qué pensaban de nosotros la
cúpula del P.P. cuando recibían los sobres de Bárcenas? Qué dirían entonces:
gracias tesorero, me vendrá muy bien para pagar la hipoteca del palacio de
Puerta de Hierro.
Qué pensará el alcalde de mi
ciudad que ha dicho ayer que se marcha y no ha dado ni una rueda de prensa para
explicar, (ellos que saben explicarlo todo tan bien), por qué se marcha en
mitad de la legislatura y qué pasará con la ciudad y sus retos a partir de
ahora.
¿Qué pasará por la cabeza de
Cospedal cuando nos da esas explicaciones tan detalladas y coherentes sobre la
vida laboral de su empleado, el gerente del partido?
¿Qué piensan los empresarios
que dirigen la COE, alguno de los cuales ha resultado ser un simple
ladronzuelo, cuando nos dicen que la reforma laboral ha ido muy bien pero ahora
hay que hacer otra, al tiempo que ven que las cifras de paro alcanzan cotas
astronómicas?
¿Qué piensa un presidente
autonómico cuando nos dice que han quitado hospitales, médicos, urgencias y
demás para garantizar una sanidad pública y de calidad?
¿Qué piensa la iglesia cuando
le financiamos los colegios de su secta, cuando le arreglamos el patrimonio y
le perdonamos los impuestos?
¿Qué piensan los conservadores
cuando después de organizar mesas de firmas contra la subida del IVA de los
otros, ganan las elecciones diciendo que lo van a bajar y los suben más que
aquellos?
¿Qué piensa el muy educado Secretario
de Estado Kerry cuando hace negocios con los jeques de Arabia Saudí el mismo día que anuncian la muerte de varios condenados, uno de lllos por crucifixión? ¿Qué
piensa de los árabes?
¿Qué piensan los políticos
cuando les dicen a los jóvenes que hay que ser emprendedores? Me refiero en el
fondo de su corazón, qué piensan de quienes estamos atentos a sus discursos.
¿Qué piensa el presidente del Real Madrid o el del Barça cuando dicen eso de que mañana nos jugamos la vida?
¿Qué piensan los dueños de las
cadenas de TV que viven de maravilla produciendo programas de telebasura? ¿Qué
piensan de su propia audiencia?
Qué pensaba su Real Majestad
cuando decía aquello de: “lo siento me he equivocado”.
¿Qué piensan las
multinacionales de la carne envasada cuando nos dan caballo por ternera?
¿Queréis que os lo diga sin ambages?
Pues eso.