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jueves, 4 de febrero de 2010

Desayuno de oración con churros.

Hoy voy a hacer un desayuno de oración.

Voy a comprarme unos churros en la churrería que han abierto en la calle Moreno Zancudo, que es una churrería que funciona con minusválidos físicos y síquicos, (Creo que está bien dicho así, no sea que mi hija me eche luego una bronca porque he dicho mongólico o alguna cosa incorrecta), que son unos tipos simpáticos y que hacen unos churritos crujientes que están muy buenos. Con mis churritos en la mano me voy a ir a la catedral y voy a hacer mi desayuno de oración, ¡a ver si aquí no podemos hacer estas cosas,… se habrá creído el Obama!

Mi desayuno de oración es para pedir, que para eso se habla con Dios, pues para dar se habla con las ONGs. Voy a pedir desde salud hasta trabajo para todos. No creo que todos esos empresarios que van a rezar con Obama estén allí para dar nada. Estarán para pedir. Si fuera para dar, serían gente normal, no serían empresarios. O es que te crees que Bono, el de U2, es un tipo normal.

Dice el artículo de El País: “Tras la retirada del presidente, los invitados se dedican a su verdadero objetivo: cultivar las relaciones sociales y los contactos. Sin presencia de periodistas, pues se supone que es un acto privado”. Ahí está la clave. Da pena ver lo que tiene que hacer el pobre presidente Zapatero. Claro que hay quien se gana la vida subido en un andamio ocho horas diarias, que es peor.

Ahora que hablo del Presidente Obama, me acuerdo de que sigo viendo en el administrador de los blogs que la nacionalidad que más visita el mío, después de españoles, claro, es aún la de los Estados Unidos y estoy pensando que, a lo mejor, es que la CIA y el FBI me espían. Bueno, ya sé que no soy tan importante como para que me pongan un agente que se lea todas las mañanas las chorradas que se me han ocurrido el día anterior. No, ahora el espionaje se realiza con medios tecnológicos. Puede que incluso el Google saliera de ahí. El caso es que la Agencia, como dicen en las pelis, hace una búsqueda en la red y toma nota de los sitios en que alguien nombra al diablo. Que quién es el diablo, pues, a saber:

Terrorismo, Bin Laden, Guerra Santa, Comunismo, Cuba, yanquis, subversión, muyahidín, Talibán, Al Qaeda, bomba…

De cuando en cuando me gusta escribir estas entradas para marear a la máquina que busca ataques en la red al país que controla la política mundial, (no diré imperialista que eso podría tildarme de castrista y tampoco es eso).

miércoles, 3 de febrero de 2010

Otra vez la reforma laboral.

Se habla de que hay que hacer una reforma laboral. Claro que hay que hacerla: hay que trabajar menos y ganar más.

Esto de la economía no es una ciencia como nos la quieren presentar: sesudos economistas que se reúnen en Suiza en hoteles de lujo y llegan a la conclusión de que tenemos que ganar menos y trabajar más. Todo eso es mentira. Esto es una guerra. Una guerra de intereses. Ellos, los dueños de las grandes empresas, están en un bando y el resto estamos en el otro, incluidos los pequeños empresarios, autónomos, profesionales y artistas, funcionarios, jubilados y, por supuesto, los trabajadores manuales.

Estos sesudos economistas nos trajeron la crisis con aquello que llamaban ingeniería financiera. No existe la ingeniería financiera, lo que hay es gente con muy poca vergüenza, como por ejemplo ese Madoff y muchos más como él. Ese Madoff está ahora donde siempre tuvo que estar, en la cárcel, pero sus compañeros de profesión no, aunque la gran mayoría de ellos es allí donde deberían estar. Debería estar Donald Rumsfeld, por múltiples razones, debería estar Díaz Ferrán, presidente de la Patronal Española y de Air Comet y otros tipejos de similar calaña.

Pues bien, estos tipejos andan ahora diciendo por ahí que hay que hacer una reforma laboral que en síntesis consiste en que trabajemos más y ganemos menos. En ese sentido, el Gobierno ha empezado diciendo que hay que retrasar la jubilación. Este Gobierno que ha estado meses sin reconocer que había crisis, que ha dicho que la crisis no la íbamos a pagar los de siempre y demás, ahora recula y empieza a tirar globos sonda.

El problema del empleo es endémico no es coyuntural. Por lo tanto las medidas coyunturales no lo van a solucionar. ¿Por qué decimos que no es coyuntural? Porque no depende de la coyuntura económica. Hemos tenido años de un gran crecimiento económico y teníamos un 10% de paro. Es verdad que ahora tenemos un 20%, pero el problema es el mismo. Nos prometen que si hacemos sacrificios recuperaremos tasas de crecimiento elevadas y así acabaremos con el paro. Esto es una falacia. En realidad lo que hay es un pastel que los empresarios quieren comerse ellos solos y nos cuentan estas milongas para que claudiquemos en nuestras intenciones de recibir parte de ese pastel. Crecer a niveles tan elevados como se ha hecho en los años anteriores es una situación excepcional que se basa en coyunturas excepcionales. En nuestro caso la coyuntura no sólo era excepcional sino también falaz, se basaba en un crecimiento desmedido del negocio inmobiliario, a su vez conectado, de forma secundaria, con el negocio del turismo. Pero es que crecer así es insostenible. Hay que arrasar el planeta, consumir los recursos de las generaciones futuras, se precisa aplastar la oposición de los países pobres que quieren su parte del pastel, hay que hacer guerras constantemente y devastar países. Es, en definitiva, un trabajo difícil y que no merece la pena, porque, si hacemos todo eso, lo único que conseguiremos será disminuir el índice de paro del 20 al 10% y que nuestros salarios crezcan al ritmo de la inflación.

Cuando empezó la crisis se dijo que nuestro sistema económico había sucumbido y que había que crear uno nuevo. ¿Nadie se acuerda ya de esas declaraciones que hacían hasta los expertos de la derecha? En menos de un año hemos vuelto a lo de siempre: deja que yo me haga inmensamente rico para que te aumente el sueldo 1 punto y baje el paro un 2, un 5 ó un 10%.

Lo paradójico del tema es que la solución al paro es la contraria de la que proponen. El trabajo hoy día es un bien escaso. Debido a la industrialización, al desarrollo tecnológico, (eso sí es ingeniería y no la financiera), el mundo laboral se ha transformado. Eso lo vemos todos. La cantidad de tareas que hace un ordenador requería no hace mucho de cientos de personas. Hay películas de Holywood de los años sesenta, (recuerdo ahora El Apartamento de Willy Wilder), en las que podemos ver cómo eran aquellas oficinas de no hace tanto tiempo: una planta completa de un edificio lleno de mesas con gente escribiendo en aquellas viejas máquinas, haciendo las tareas que ahora hacen unas pocas personas con sus ordenadores.

Hace ya muchos años que deberíamos habernos dado cuenta de que, con los medios de que disponemos hoy día, hay que trabajar menos horas para que todos podamos trabajar. Una solución al paro consiste en que los empresarios paguen igual por menos horas de trabajo. Lógicamente esta solución recorta los beneficios empresariales. Es verdad, pero mejora los beneficios del resto de la humanidad. Lo que no es de recibo es que nos digan que tenemos que trabajar más y cobrar menos.

En definitiva es una cuestión que habrá que negociar. Esta guerra, como la llamábamos antes, debe acabar en una negociación. Parte de la carga la debe pagar el empresario y la otra parte la debe pagar el trabajador. Pero que empiecen por no engañarnos y mentirnos como a niños con las falacias de la reforma laboral.

martes, 2 de febrero de 2010

FOTOS: Enero en la dehesa.

Pinchar en las imágnes para verlas más grandes.

viernes, 22 de enero de 2010

Alfabeto árabe

Acabo de descubrir una página que escribe tu nombre con caracteres árabes AQUÍ.
Mi nombre es مانويل لاريوس


Shalam Aleikum

Cuates


Es viernes y aún no he puesto nada en el blog, apenas un obligado comentario de lo de Haití y ya está, y es que uno tiene acceso al contador de entradas y puede ver cuanta gente entra cada día y tengo comprobado que los viernes es, con mucho, el día la semana en que más gente entra en él, así que hoy me ha pillado el toro, como decimos aquí. No solo puedo ver cuanta gente entra sino también unos pocos datos de ellos. Por supuesto, no puedo identificarlos, que nadie se preocupe que la lectura de este blog sigue siendo un acto anónimo, pero sí puedo saber muchas cosas de ellos. Por ejemplo cuál es su nacionalidad. Después de españoles, claro, la nacionalidad que más visita este blog, (y el de “todas las músicas” que van juntos a la hora de contar visitantes), es la de los Estados Unidos con un 8%. Supongo que será porque en “todas las músicas” hablamos a menudo de jazz. Digo yo. El siguiente país es Méjico, con un 7% de las visitas. Eso me gusta, porque es un país al que le tengo una gran simpatía por la idea que tiene uno de la forma de ser de los mejicanos, pero también porque es un gran país que ofrece sorpresas a menudo, por ejemplo en el campo de la cultura. El otro día, por cierto, vino como director invitado de la orquesta de Extremadura el mejicano Carlos Miguel Prieto. Como ese fin de semana nos íbamos a Segovia decidimos ir al ensayo final y pudimos disfrutar del sonido que el famoso director mejicano sacaba a nuestra orquesta. Pero aparte de los músicos, escritores o cineastas que tanto nos unen con Méjico hay una cosa que los españoles nunca podremos olvidar del pueblo mejicano que es la generosa acogida que dieron en su día al numeroso exilio republicano. Es cierto que aquel exilio estaba formado por grandes artistas, intelectuales y profesionales de alto nivel, pero no lo es menos que otros países eludieron su responsabilidad histórica, como hizo la vecina Francia, o aceptaron muy limitadamente dar asilo a los españoles. Por cierto, que allí gustan de escribir México con x y no con j. La Real Academia acepta las dos formas así que diremos mexicanos en honor a ellos.



Bueno, pues ya tango escrita una entrada en el blog para el viernes. Buen fin de semana.

martes, 19 de enero de 2010

De desgracias, abandonos y usurpaciones.


Aún no hemos dicho nada de lo de Haití. Nuestra capacidad de reacción es aún inferior a la de Naciones Unidas.



Lo primero que hay que decir es que hay cosas que son inevitables. Un terremoto de más de 7 en la escala Richter es muy difícil de soportar. Ya sé que en Japón lo hubieran hecho. Habría habido víctimas, pero en un número muy limitado. De Japón a Haití hay generaciones y generaciones de desarrollo que separan ambos mundos. Partiendo de esa base, era de esperar que el terremoto causara una inmensa destrucción y que el número de víctimas fuera insoportable.


Pero es a partir de ahí cuando las cosas empiezan a ponerse realmente feas. Lo primero que se nos ocurre es que el aviso de Obama de que iba a mandar a 6.000 soldados era lo de siempre: por qué no mandaban médicos en lugar de soldados. Eso mismo ha dicho la Unión Europea. Sin embargo hay que reconocer que si alguien no se hace cargo de la situación no hay posibilidades de que trabajen los médicos, los bomberos, las asistencias humanitarias, etc. Esto o lo arreglan los americanos o no tiene arreglo, es la frase que repite todo el mundo, según la prensa. Pero, por qué la Unión Europea no se ha hecho cargo de la situación, o las Naciones Unidas. Porque la situación está tan deteriorada en el país que no hay quien dé la cara y se atreva a presentarse allí para colaborar debido a que la población alterada por el hambre y la desesperación es capaz de cualquier cosa. Un bombero español relata que cuando estaban muy cerca de sacar una joven de entre los escombros tuvieron que darse la vuelta y marcharse porque se había producido un tiroteo y su seguridad no estaba garantizada. Por decirlo de una manera suave, nuestros estándares de seguridad chocan con los de los haitianos, lo que pone de manifiesto en qué mundos tan lejanos vivimos unos de otros. Por eso los europeos no podemos hacer mucho allí. Es decir, o lo arreglan los americanos o no lo arregla nadie.


El colonialismo actual es la más perversa de las situaciones políticas que se han dado en la Historia. En el colonialismo clásico, las potencias se hacían cargo de estos países para aprovecharse de sus recursos y beneficiarse del dominio que ejercían sobre ellos, pero lo hacían con una actitud paternalista, es decir, además de hacerse cargo de ellos, lo hacían de los problemas que pudieran padecer las pobres colonias. Era una situación basada en el sistema feudal europeo. Ahora la situación ha cambiado pero sólo en la segunda parte. Ya no hay paternalismo protector, cada país es libre de manejarse como quiera y como pueda. Ahora bien, en el plano económico la situación sigue siendo la misma. Los recursos naturales de Haití son de empresas norteamericanas o multinacionales cuya única misión es llevarse los mayores beneficios que puedan. Si el Estado de estas nuevas colonias es débil, mejor para nuestras empresas que se verán liberadas de pagar impuestos, gastos sociales y sueldos dignos, que en caso contrario deberíamos sufragar con parte de los beneficios empresariales.
Luego, bajo el aspecto de una libertad absoluta para las naciones, hemos perfeccionado el colonialismo en nuestro beneficio y hemos creado una situación mucho más perversa que la anterior. Esto sigue siendo lo de siempre: que para que unos vivan bien otros deben de vivir muy mal.


Situaciones como la actual no hacen sino sacar a la luz lo que está pasando todos los días: que hay muchos países que son inviables porque en la práctica carecen de Estado, pero que además es bueno que así sea para que la situación actual se perpetúe.


Ya sé que esto es elucubrar inútilmente cuando la cosa pide soluciones, por eso pensamos que lo mejor que le puede pasar a Haití es:

Que los marines desembarquen y se hagan cargo, hasta cierto punto al menos, de la situación, en primer lugar.


En segundo lugar, que las denostadas ONG’s, (ya sabes, por sustituir justicia por caridad), hagan su trabajo en el país y asistan en las necesidades más perentorias a la población.


En tercer lugar, que la población rica de los países usurpadores, (no olvides que los europeos estamos ahí todos, también los del sur de Europa), se rasque los bolsillos y colabore en la ayuda, porque los políticos no lo van a hacer, ya que defienden los intereses de la mayoría que vienen a ser bastante cicateros. ¿Alguien se acuerda de aquello del 0,7% y del poco éxito que se consiguió a la hora de exigir que los gobiernos invirtieran en ayuda al desarrollo?

viernes, 15 de enero de 2010

Monago contra el cementerio nuclear en Alamaraz

No me interesan nada las luchas entre partidos políticos. Eso lo saben todos los lectores de este blog, aunque también saben de la poca simpatía que tenemos aquí por los conservadores. Me interesan los asuntos concretos. Y hablando de asuntos concretos y sin entrar en el resto de asuntos, he de aplaudir las declaraciones de mi amigo José Antonio Monago, (antiguo compañero de trabajo y ahora líder del P.P. de Extremadura), diciendo que no apoya la instalación de un cementerio nuclear en Almaraz y afirmando, rotundo, que no se va a solicitar. Recordemos que la alcaldesa de Almaraz, que es quien ha dicho que podría estar interesada en que se instalara en su pueblo, es del Partido Popular.


Recibimos con júbilo las declaraciones de Monago.