Páginas vistas en total

jueves, 15 de septiembre de 2016

Sobre lo inevitable.

El electorado ha debido pensar que el PSOE podía ser capaz de revertir la situación del país, visto el desgaste que, según dicen las encuestas, está sufriendo Unidos Podemos. Parece como si no hubieran visto las declaraciones de Susana Díaz que según Público “desata una ola de apoyos a Vara tras defender que el PSOE deje gobernar a Rajoy.

Es un desafío muy grande el que enfrentan los socialistas, pues, si se confirma que el bipartidismo se ha terminado en España, su actitud supondría a medio y largo plazo el abandono definitivo de toda posibilidad de gobernar. La derecha siempre ha estado unida y, aunque le haya salido Ciudadanos como alternativa, (por si los jueces meten a todo el partido en la cárcel), siguen uniéndose sin ningún problema, incluyendo a los de Rivera, como acabamos de ver. Si por su parte el PSOE se ha impuesto el veto a los de Podemos (y a cualquier opción de izquierdas o progresista), eso significaría que no le volveremos a ver en el gobierno de España en mucho tiempo; ni al PSOE ni a ninguna opción de izquierdas.

La única alternativa que se plantean los socialistas para volver a gobernar pasa por la desaparición de Podemos de la faz de la Tierra, para lo cual han puesto a trabajar a sus ejércitos mediáticos codo con codo con los de la derecha casposa, ejércitos que parecen dirigidos por el prócer Felipe, quien ora desde su yate ora desde esa inmensa finca cerca de Guadalupe que adquirió tiempo atrás, estaría en contacto frecuente, imagino yo, con Cebrián para dirigir el ataque sin que nadie se despiste ni un pelo. Bueno, con la única excepción de Iñaki Gabilondo, que, desde su atalaya de jubilado, resiste ya como el último bastión de una izquierda (moderada) próxima a los socialistas. Ah, y se me olvidaban los cuatro o cinco militantes que le deben quedar a Izquierda Socialista, desarticulada a pesar de contar con un buen dirigente como el profesor Pérez Tapias.

Mientras dure la situación de saqueo a la que nos someten la banca y las grandes empresas apoyados desde Berlín por esto que llaman la Unión Europea, no creo que Podemos quede totalmente anulada, aunque muchos abandonen el barco porque el asistente de Echenique no pagaba las cuotas de la Seguridad Social, pongamos por caso. Y mientras tanto pagaremos la luz al precio que la pagamos (y lo que nos suban), a la gente la echaran de su casa por un impago, la educación pública, la sanidad pública y el estado de bienestar serán un recuerdo, al tiempo que perderemos nuestras pensiones.
Este país se dividirá en emprendedores como José Manuel Soria, Rita Barberá, Rodrigo Rato o Felipe González y gente sin iniciativa que tendrá que volver a acostumbrarse a pasar hambre. Pero hay una posibilidad que la gente no contempla: sucederá lo que entre todos permitamos que suceda. Lo único que es inevitable y está escrito es la muerte. Lo demás es negociable.

No hay comentarios: