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lunes, 24 de noviembre de 2014

FT: la izquierda radical tiene razón.


Financial Times: 
Wolfgang Münchau

Supongamos que usted comparte la opinión, que es un consenso generalizado, sobre lo que la eurozona debe hacer ahora mismo. Es decir, que usted propone más inversiones del sector público y la reestructuración de la deuda.
Ahora hágase la siguiente pregunta: ¿si usted fuera un ciudadano de un país de la eurozona, ¿que partido político apoyaría usted para que eso suceda? Es posible que se sorprenda al ver que no hay mucho donde elegir. En Alemania, el único que se acerca a un programa semejante es Die Linke, los antiguos comunistas. En Grecia, sería Syriza; y en España, sería Podemos, que salió de la nada y ahora es líder en las encuestas de opinión.
Es posible que usted no se considere un defensor de la izquierda radical. Pero si usted vive en la zona euro y apoya esas políticas, esa sería su única opción.
¿Qué pasa con los partidos de centro-izquierda de Europa, los socialdemócratas y los socialistas? ¿Es que no son compatibles con esta agenda? Pueden estar de acuerdo cuando están en la oposición. Pero una vez en el gobierno, sienten la necesidad de ser respetables, momento en el que descubren su propensión por la oferta. Recuerde que, François Hollande, presidente de Francia, explicó el cambio en la política de su gobierno diciendo que la oferta crea la demanda.
De los partidos radicales que han surgido recientemente, el que hay que seguir atentamente es a Podemos. Es todavía joven, con una agenda en elaboración. Por lo que he leído hasta ahora, puede ser el que tiene un enfoque más coherente para la gestión económica posterior a la crisis de toda la zona euro.
En una reciente entrevista, Nacho Alvarez, un alto miembro del equipo económico del partido, expuso su programa con una claridad refrescante. Este profesor de economía de 37 años de edad, dice que la carga de la deuda española, tanto pública como privada, es insostenible y debe ser reducida. Eso podría incluir la combinación de una renegociación de las tasas de interés, períodos de gracia, reprogramación de la deuda y una quita. También dijo que el objetivo de Podemos no era salir de la zona euro, pero que tampoco el partido insistiría en la pertenencia a toda costa. El objetivo es el bienestar económico del país.
Para un extranjero, pudiera parecer una posición equilibrada, no así en España. El sistema establecido teme que esta agenda convierta al país en una versión europea de Venezuela. Pero no hay nada discutible en la afirmación de que si la deuda es insostenible tenga que ser reestructurada. O que si el euro soporta décadas de sufrimiento, sería perfectamente legítimo cuestionar las instituciones y políticas de la zona euro.
Los partidos de centro-izquierda y centro-derecha están permitiendo a Europa una deriva que es el equivalente económico de un invierno nuclear
La posición de Podemos no hace más que reconocer una verdad evidente en la zona euro a finales de 2014. Es una inconsistencia lógica para la unión monetaria entrar en un estancamiento secular y no reestructurar su deuda. Puesto que no se hace nada para evitar el primer supuesto, existe una probabilidad cercana al 100 por ciento de que se dé el segundo.
Sin embargo, por el momento, los gobiernos europeos siguen jugando el juego de "tirar la piedra y esconder la mano". Cuando una estrategia miope conduce a lo que puede verse ya en Grecia: después de seis años de depresión económica, el gobierno se encuentra en una crisis política aguda. Syriza es líder en las encuestas, y tiene una buena oportunidad de asumir el poder en las próximas elecciones generales, posiblemente en 2015.
Aunque España todavía no está en esa coyuntura, Podemos podrían privar a los partidos más grandes - el Partido Popular del primer ministro Mariano Rajoy y el Partido Socialista de la oposición - de la mayoría absoluta en las elecciones del próximo año. Se podría obligar a los dos a ir en una gran coalición al estilo alemán, que situaría al nuevo partido como la principal oposición.
La situación en Italia es diferente, pero no menos grave. Si el primer ministro Matteo Renzi no logra generar una recuperación económica en sus restantes tres años de gobierno, el opositor Movimiento Cinco Estrellas estaría en la pole position para formar el próximo gobierno. A diferencia de Podemos, este es un partido verdaderamente radical, un firme defensor de la salida del euro. También lo son el Frente Nacional en Francia y el alemán Alternative für Deutschland.
Lo que le queda por hacer a Podemos es ofrecer una visión coherente de la vida después de una reestructuración de la deuda. Sería una buena idea si el partido se organiza a nivel de la zona euro más allá de su alianza con Syriza en el Parlamento Europeo, ya que es donde se toman las decisiones de política pertinentes. Una resolución de la deuda de España, tan necesaria como es, sólo puede ser el inicio de un cambio de política más amplio.

La tragedia hoy día de la zona euro es el sentimiento de resignación con el que los partidos del sistema de centro-izquierda y centro-derecha están permitiendo la deriva de Europa en lo que es el equivalente económico de un invierno nuclear. Es una tragedia, que curiosamente los partidos de la extrema izquierda sean los únicos que apoyen las políticas sensatas, como la reestructuración de la deuda. El aumento de Podemos muestra que hay una gran demanda de una política alternativa. A menos que los partidos establecidos cambien su posición, dejarán una gran agujero que llenarán Podemos y Syriza.

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