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viernes, 25 de febrero de 2011

Buen fin de semana.

Aquí traigo unas reflexiones para el fin de semana. No son mías, que nadie me acuse de plagio, son del antropólogo Marshal Sahlins (Chicago, 1930) y las he sacado (cómo no) de la wikipedia:
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Se dice que de un tercio a la mitad de la humanidad se acuesta todos los días con hambre. En la antigua Edad de Piedra la proporción debe de haber sido mucho menor. Ésta, en la que vivimos, es la era de un hambre sin precedentes. Ahora, en la época del más grande poder tecnológico, el hambre es una institución".
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"el hambre aumenta relativa y absolutamente con la evolución de la cultura".
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"la cantidad de trabajo (per capita) aumenta con la evolución de la cultura, y la cantidad de tiempo libre disminuye".

jueves, 24 de febrero de 2011

miércoles, 16 de febrero de 2011

Historia universal de la estupidez.

Marcel Mauss fue un antropólogo francés fundamental en la historia de la disciplina, hasta que llegó Bill Gates y acabó con su nombre. No quiero decir su buen nombre, sino su nombre. A partir del programa Word de tratamiento de textos del paquete Office 2000, Marcel Mauss dejó de llamarse así para pasar a llamarse Marcel Gauss. La razón, no la sé, pero el corrector ortográfico del Office te cambia automáticamente su nombre por este otro.

Es la cosa más estúpida que se conoce en la cultura occidental. En algunas versiones del programa consigo acceder a la opción de “desactivar la corrección ortográfica mientras se escribe” pero hay otras en que no. No digo que no exista, digo que yo, en mi torpeza, no doy con ella. Podía ponerme a estudiar el manual, pero el problema se ve agravado porque tengo tres versiones distintas del mismo: una en el trabajo, otra en mi PC y otra en un portátil que también uso a menudo. De modo que si me pongo a estudiar todos los manuales de los programas en cuestión, (que además siguen cambiando continuamente para así seguir vendiendo nuevas versiones a cada cual peor), no podría estudiar nada de lo que, realmente me interesa, y lo que es instrumental, (la informática), se convertiría en fundamental, dejándome sin tiempo para las ocupaciones a las que me dedicaba hasta que adopté la informático como una herramienta de ayuda. Y no quiero decir que la informática sea una mala herramienta, ni que lo sean los correctores ortográficos, (algo magnífico para los iletrados que desconocemos tanto de la ortografía del castellano), lo que es malo es estar en manos de incompetentes estúpidos que han copado el mercado con sus estrategias fetichistas y han llenado el mundo electrónico de insensatez y desatino.

Si no me creéis haced la prueba: poned en Google “Marcel Gauss”; y os saldrán 939 resultados, (940 desde que puse este post), la mayoría de ellos estudios académicos universitarios en los que se ha sustituido el nombre de Marcel Mauss por este otro que Microsoft Corporation se ha empeñado en ponerle.

martes, 15 de febrero de 2011

FOTOS: Equal Parallel / Guernica-Bengasi (1986)

RICHARD SERRA. Escultor.
Una historia increible. Un país alucinante.






Lo que decía ...

lunes, 14 de febrero de 2011

Esto es la libertad.

El párrafo que sigue está cargado de ironía. Sólo los habituales lectores de este blog están preparados para sacar punta al comentario.



Como ya sabíamos, una vez que la nube contaminante ha sido barrida por la borrasca y las lluvias, la Generalitat de Catalunya ha subido el límite de las autovías metropolitanas de 80 a 120 km/h. Nos interesa ahora conocer las opiniones de la gente. Según El País:

Vas con más tranquilidad. Ya no tienes que mirar constantemente el cuentakilómetros", opina José Lara, lampista de 38 años, que agrega: "me parece mucho más correcta la nueva limitación que ir a 80. No sé si contamina más, de eso ya se encargan los expertos".

Los expertos tienen un problema, para eso les pagamos, José Lara , no.

Carles Sempere, informático de 42 años, está encantado con el diseño final de la medida: "Está muy bien. Debe ser variable para la circulación y la contaminación, estar limitado cuando hay mucho tráfico. Pero luego, si vas solo, ir a 80 km/h es muy poco", sostiene.

Como no es experto, se cree que ajustando el uso del coche sólo cuando el nivel de contaminación sobrepasa todos los límites se puede ir “jugando con el medio ambiente”. Vas bien, Sempere, lo tienes claro.

De misma opinión es Antonio Terrida, usuario habitual de la C-32. "Me parece justo. Se invirtió mucho dinero en esta carretera como para poder ir a 120 km/h", asegura este empresario de 38 años. Terrida cree que la implantación de la limitación de velocidad a 80 km/h se hizo "con afán recaudatorio", y no para evitar la contaminación. "La industria contamina mucho más que un vehículo, y no se hace nada para evitarlo", se queja.

El Sr. Terrida, que es empresario, lo ve todo desde el punto de vista económico. Muy bien. Abajo los impuestos, viva la libre circulación de partículas nitrosas.

Entre las voces de los conductores, una discordante: Héctor Ávila, informático de 48 años, que siempre opta por la tranquilidad al volante. "Hay que ser prudente, aunque vayas a 80 km/ h y te adelanten todos. Aumentará la contaminación, porque a más velocidad se genera más polución", concluye.

Siempre tiene que haber algún pejigueras jodiendo la marrana. Por pusilánimes como éste, ¿vamos a levantar el pie del BMW?

En La Vanguardia, claro, también tratan el tema con detalle. Destacamos este comentario:

Es un gran avance poder llegar unos 5 minutos antes al embudo de entrada a Barcelona.



Egipto.


Como casi siempre, estamos de acuerdo con Juan Goytisolo. Aquí relata sus conclusiones sobre lo de Mubarak.

viernes, 11 de febrero de 2011

Malos modales.

Respiramos porque vivimos. Vivimos porque respiramos. Es así de rotundo. Por eso respirar es una cosa muy importante. Respirar es tomar aire para que los alveolos pulmonares cojan el oxígeno y lo pasen a la sangre y podamos quemar las calorías que mueven los motores del cuerpo. Quiero decir con esta perorata que los pulmones están hechos para respirar aire, no para respirar humo, ya sea del tabaco o de la contaminación.

Por eso, el tabaco no se ha prohibido pero se ha limitado su uso de manera que un fumador no perjudique al resto de la gente, aunque si lo quiere así, puede seguir perjudicando a su organismo, que para eso es suyo.

Sin embargo, en cuanto a lo otro: nada de nada. En España no se toma medida alguna para mejorar la calidad del aire pues cualquier medida pasa por el control, la limitación o la prohibición de los vehículos privados y el control, la limitación o la prohibición de la contaminación industrial. Lo primero atentaría contra uno de los valores culturales de los urbanitas modernos, el uso y disfrute del coche privado. Lo segundo costaría un dinero a las empresas implicadas que no están dispuestas a gastarse para que los demás respiremos bien.

El hecho de que en España no se tomen medidas y que tan solo se vaya engañando a la Unión Europea de la mejor manera posible, no es una actitud que se corresponda con el resto de las naciones vecinas. Si no, véase el artículo de El País sobre la muy mediterránea y displicente Italia y las medidas que han decidido adoptar.

La concejala de medio ambiente del Ayuntamiento de Madrid, una tal Ana Botella, ha dicho: “que le pregunten a ese 20% de parados si le preocupa la contaminación”.
No sé lo que le preocupará a ese 20% de españoles, pero en todo caso, si sé que deberían empezar a preocuparse por el aire que respiran, no sea que cuando encuentren trabajo hayan enfermado y no puedan disfrutar de su nueva condición trabajadora.








miércoles, 9 de febrero de 2011

Bienvenida.

Ha supuesto una gran alegría enterarnos de que Félix Portillo se incorpora al grupo de los amigos que nos siguen, pero, sobre todo, es una alegría saber que lo hace desde su blog, Mi Madrigal, que desde ahora mismo recomendamos, aunque acabe de nacer esta misma semana.

Dice Félix que su pueblo es el más bonito de España. Yo, que aún no lo conozco más que de pasar por allí, siempre le digo que, cuando menos, es el que tiene el nombre más bonito y poético: Madrigal de las Altas Torres.

Conociendo al autor, estoy seguro de que todo lo que cuente será interesante, como siempre sucede con él, porque, además, sabe un montón de cosas de su pueblo, ya que continúa una tradición de eruditos que, cuando menos, se remonta a su padre y a su abuelo.

De modo que nos alegramos mucho de esta novedad.

Breves: Cheney

Dice Dick Cheney que Moubarak es un buen hombre.
No me extraña. Al lado de Dick Cheney es un santo.

lunes, 7 de febrero de 2011

viernes, 4 de febrero de 2011

Dándole clases al mundo islámico.

El diario Público recoge hoy unas declaraciones del expresidente Aznar, (yo sueño con que regrese pues todo el mundo tiene pesadillas alguna vez), sobre las revoluciones del norte de África que no tienen desperdicio, así que las trascribo aquí con letras de oro para que la lean mis amigos de este blog:
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“No estamos simplemente en un juego de qué bonito es reclamar más libertad y más democracia, que lo es, o que justo es reclamar más libertad y más democracia, que lo es. Es tener en la cabeza cómo es posible ordenar procesos políticos de modernización del mundo con unas garantías de estabilidad, para todo el mundo, y a su vez también para los intereses del mundo occidental”.
“Los países musulmanes tienen enormes dificultades para adaptarse al mundo moderno”.
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Como los países musulmanes tienen esas enormes dificultades, vamos a darles una clase desde aquí sobre lo que es la modernidad.
La modernidad no es ese mundo cultural que se origina en el Renacimiento y culmina en la Ilustración, en el cual los valores del hombre están por encima de cualquier otro sujeto trascendente o no, aquel modelo cultural en el que la libertad individual y la dignidad de todos los hombres eran los garantes de la convivencia y que tenía en la democracia su forma de representación en la sociedad y en la política.
Eso puede parecer muy bonito, que lo es, pero no se trata de eso. Queridos niños moros, la modernidad es la economía de mercado en su versión 5.0, es decir, globalizada, trasnacional y noble, en la que el beneficio del esfuerzo de las personas se destinará exclusivamente a engrosar las cuentas corrientes de unos pocos especuladores sin que sirva para el beneficio de tu sociedad, tu país ni, desde luego, para beneficio de los trabajadores que han producido esa riqueza.

Es que estos países moros no son capaces de entenderlo, mira que Aznar se esfuerza en explicarlo pero nada. No hay forma de que entiendan nada estos fanáticos.



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martes, 1 de febrero de 2011

El periódico El País

Sin conculcar nuestra sacrosanta obligación de ser pesimistas por mor de denunciar la ignominia en que nos han convertido la existencia cuatro sinvergüenzas, hay veces en que uno se reconcilia con el mundo por cosas bastante triviales. A veces escuchando el violín de Anne Sophie Mutter, otras veces viendo caer las gotas de agua de las ramas de los árboles después de la lluvia. A mi me pasa a menudo leyendo El País, cosa que vengo haciendo desde el 4 de mayo de 1976, día en que salió la primera edición del periódico. A decir verdad no es que lo compre todos los días, compro los del fin de semana y nunca me da tiempo a leer todo lo que trae de interesante, pero entre semana suelo hojearlo y a veces gorronearlo por ahí.
Hoy por la noche lo he cogido. Después de informar detalladamente de los problemas que ahora mismo nos inquietan: la crisis del Magreb, la crisis bancaria y los problemas de las cajas, etc.; puede uno leer, en primer lugar las colaboraciones de los periodistas destacados en aquellos trances, después leer artículos como los de Nicolás Sartorius defendiendo la libertad del Magreb y del sociólogo Antonio Kindelán defendiendo el buen sentido de los electores que no son tontos inconscientes que se dejen llevar por el primer recelo como se piensa el partido de la oposición, un artículo de abogados decentes acusando al poder judicial de desvergüenza por el caso Garzón y por último las cosas verdaderamente importantes, es decir, un artículo de Carlos Boyero contándonos sus correrías en París con Fernando Trueba en los años setenta llevándole a George Brassens un bocadillo de chorizo y una botella de vino español.
¿Se puede pedir más de una cosa tan simple como un periódico?
Pues hay mucho más.

P.D. Juan Luis, mándame el talón a la dirección de siempre. Un saludo.