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jueves, 2 de enero de 2014

Libertad sin ira.

He estado todo el mes de diciembre sin escribir en el blog. No es por nada, no obedece a ningún propósito: es que no hay tiempo para todo. Me tiré varios años negándome a darme de alta en las redes sociales y finalmente lo hice en Facebook por ver unos contenidos de mis hijos de los que me hablaba mi mujer. Desde entonces he perdido más de un rato, viendo lo que cuentan unos y otros. Está bien, no lo discuto, pero supone el empleo de mucho tiempo. No quiero decir que no se deba entrar en Facebook, lo que digo es que no se puede hacer todo. Pienso humildemente que cada uno debe emplear el tiempo en lo crea más conveniente, así con libertad, con derecho a elegir. De momento no es obligatorio entrar en Facebook a diario. Tienes el correo electrónico, tienes unos blogs que sigues, los periódicos… Habrá algo más que hacer que asomarse al mundo de forma electrónica, por ejemplo: asomarse al mundo en vivo y en directo.
A lo largo de mi vida he visto muchas series de televisión, algunas inolvidables. He disfrutado mucho con las que me gustaban, pero para mí tienen un inconveniente: te crean una obligación. Tal día a tal hora tienes que ver la serie. Siendo un gran aficionado a la música, he dejado de acudir a la única semana de Jazz que hay en mi ciudad porque ese fin de semana venían unos amigos a casa. A mi edad he desarrollado una capacidad enorme de buscarme distracciones, tan grande que no me caben más. A unos años de la edad de jubilación, estoy matriculado en una carrera en la Universidad y, os lo puedo jurar, me acuesto todos los días con ganas de haber leído más de lo que lo hago. Si hasta he tenido que renunciar a una de mis aficiones favoritas: leer novelas.
El tiempo es muy corto cuando vas cumpliendo edad, pero por otro lado con los años ganas en una mejor compresión de éste. Información del tiempo: es oro. Recordaba en su blog Antonio Muñoz Molina una frase de Borges que de joven no entendía bien: no hay día en el que no podamos pasar al menos unos instantes en el paraíso.
No quiero haceros perder más tiempo a los que lean esto.

Feliz año nuevo. 

2 comentarios:

Enrique Falcó dijo...

Me encanta "perder tiempo" en tu blog amigo Manolo! y me encanta verte por facebook! Un abrazo!!!!

manuel larios dijo...

Con los amigos nunca se pierde el tiempo.
Feliz año, Enrique.

Un abrazo.