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martes, 6 de agosto de 2013

Desgracias ferroviarias.



A veces, tenemos lo que nos buscamos, lo que queremos. Hace poco más de cinco años, antes de que se empezara a hablar de crisis y nos dieran el primer testarazo importante, cualquier hijo de vecino te espetaba a la primera de cambio: “somos el país del mundo con más vías de AVE”. Después nos pasó China, pero eso no tiene mucha importancia: son más de 1.300 millones de personas y no se puede comparar con los 50 millones (mal contados) que hay de españoles. Pero lo que entonces no te decía nadie, (ni te lo dicen ahora), es que tenemos los ferrocarriles más cutres, atrasados, menos prácticos y, lo que es más preocupante, más contaminantes de Europa.

Quien quiera probar a viajar de una provincia a otra en tren, salvo que estén unidas por una línea importante a nivel nacional, lo tiene muy crudo. Nada que ver con la red ferroviaria de cualquier país de Europa, seguramente incluidos los países del este.

Aquí se puede ver, como ejemplo, la red ferroviaria de Rumanía. 



En la imagen aparecen las estaciones y líneas principales de la red de “Chemin de fer” francesa.




No obstante, el mapa anterior sólo muestra los principales recorridos. Nos consta que hay más tramos de ferrocarril. Tal vez esta imagen, (sin toponímicos), se corresponde más con la realidad.



Ahora podemos compararla con la red ferroviaria española. Ésta sí, completa.



Sin embargo, veamos este otro mapa en el que podemos constatar la parte de la red que está electrificada y la que no. Las líneas en verde no lo están. La vía gallega tiene distintos tramos. La vía internacional Madrid-Lisboa está casi toda ella sin electrificar, aunque se está haciendo un AVE que no sabemos cuando se terminará, después de la crisis económica sobrevenida.




Hasta aquí una primera conclusión: este es un país de papanatas ignorantes, pobre, subdesarrollado y, encima, en el que los políticos se ríen del personal mientras se llenan la talega de monedas. ¿Por qué se hizo tanto kilómetro de vía de AVE cuando en el país no hay una verdadera red ferroviaria que merezca tal nombre? Pues por eso, porque ha sido fuente de sobornos, de financiación de (todos) los partidos, de pagos ilegales en dinero negro, de sobrecitos y sobresueldos, de inmerecidas fortunas millonarias, etc, etc, etc Días atrás informaba El País de una pregunta que se había producido en el parlamento europeo referente a  por qué un kilómetro de autovía cuesta el doble en España que en Alemania.


Aquí llegamos a la parte más triste de toda esta sinrazón patria. En España el tráfico de mercancías en tren supone el 4.1% del total, con una evidente competencia del tráfico por carretera. Mientras, el transporte de mercancías por ferrocarril asciende al 15,9% en Francia, el 22,2% en Alemania, el 35,3% en Suecia, el 37,4% en Austria, el 61,3% en Letonia… Según informaba en su blog de El País Clemente Álvarez. Ahora que se discute sobre la idoneidad de los coches eléctricos y de los híbridos, resulta que, un tema que está tan bien resuelto desde el siglo XIX como es el de los trenes eléctricos aquí no lo está aun totalmente: casi la mitad de la muy escasa red ferroviaria de este país no está electrificada. Los problemas técnicos que plantean los coches eléctricos están solucionados en el tren desde hace cerca de dos siglos a través de las catenarias. Según el blog citado de Clemente Álvarez, las máquinas eléctricas consumen un 25% menos de energía, los trenes eléctricos son mucho más económicos y, sobre todo, mucho más limpios para el medio ambiente: “El mismo tren diésel con una carga de 200 toneladas de productos petroquímicos por un perfil suave generará 25,2 gramos de CO2 por tonelada de mercancía y kilómetro, mientras que uno eléctrico produciría de forma indirecta 11,2 gramos de CO2.”

Claro que, en este país, ¿a quién le importa el medio ambiente?

Pues eso: a nadie.


Por esta peculiaridad del ferrocarril español, el tren siniestrado el pasado día 24 de julio llevaba cuatro máquinas: dos diésel y dos eléctricas. Mezclaba tramos de alta velocidad con otros convencionales, la señalización era unas veces perfecta y otras no, en fin: la chapuza nacional, con el resultado por todos conocido. 
Claro que han dicho que la culpa es del maquinista. Pero se han puesto a revisar toda la señalización de la red nacional.Por algo será.



P.D. La paupérrima red ferroviaria peninsular ha sufrido los recientes recortes y por muchas de las vías que se ven en el mapa en realidad no pasa tren alguno. 

1 comentario:

Anónimo dijo...

que cierto todo