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martes, 29 de marzo de 2011

Gurumelos





Ahí os dejo unos poquitos gurumelos (Amanita ponderosa), esas setas de primavera que tanto abundan en determinadas dehesas del sur para que los provéis.

Ya sé que no son muchos, pero hacer un clic en la imagen para que salgan más grandes. 

lunes, 28 de marzo de 2011

Sentencia firme.

En vista de que los bomberos y técnicos que están haciendo un esfuerzo ímprobo por apagar los reactores nucleares de Fukushima para evitar una catástrofe mayor a sus conciudadanos se están exponiendo gravemente a la radiación que sale incontrolada de la central, lo que puede acabar con sus vidas, sin saber siquiera si podrán controlar la situación
DEBEMOS CONDENAR, Y CONDENAMOS
A que sean sustituidos por personal elegido de entre los mayores defensores de la energía nuclear, empezando por los miembros del Foro Nuclear, de tal manera que los gastos que actualmente se destinan a conferencias, manipulaciones y compra de políticos, sean destinados en exclusiva a los trabajos de neutralización de los núcleos de la central de los que está emanando contaminación radioactiva sin control.
ITEM MÁS. Habida cuenta de que gran número de pacifistas, (ocultos hasta el día de hoy), han surgido de la nada para posicionarse en contra de la intervención de europeos, norteamericanos y algunos países árabes, para crear una zona de exclusión aérea y conseguir que el sátrapa libio deje de bombardear a su pueblo
DEBEMOS CONDENAR, Y CONDENAMOS
A que todos los susodichos pacifistas sean utilizados como escudos humanos de la citada coalición de países al objeto de impedir daños a la población libia y para que los dichos libios puedan alcanzar la posición de pacifistas, como cualquiera, en lugar de la de víctimas civiles inocentes que es a la que, en la voluntad de Muamar al Gadafi, líder de la revolución libia, tienen derecho.
ITEM MÁS. Habida cuenta de que los miembros el Tribunal Superior de Justicia Valenciano se comportan como maleantes mafiosos mandando a juicio al líder de la oposición que presenta pruebas sobre la participación de la Generalitat en la trama Gürtel (en alemán correa) y no procesa al President por ser amigo y acudir juntos a misa de 12 los domingos en la Catedral y a tomar el vermut en compañía de la Sra. Alcadesa
DEBEMOS CONDENAR, Y CONDENAMOS
A que reciban cien azotes a correazos, sean hechos presos y cumplan condena hasta que se aclare todo este proceso y reciban el oprobio de que se han hecho merecedores desde sus cómodos empleos, consistentes en cubrir las espaldas de corruptos políticos locales, que más parecen regalías, privilegios, canonjías, beneficios y prebendas que empleos de la función pública.
ITEM MÁS Habida cuenta del gran número de primos, mentecatos y majaderos que se creyeron en su momento que la crisis económica era algo a lo que había que hacer frente, hombro con hombro, todos juntos haciendo cada uno su sacrificio ya fuera como industrial, dejando de percibir ingresos mientras se multiplican los gastos y los impuestos, ya como asalariado, engrosando las listas del paro o trabajando en peores condiciones y renunciando a reivindicación alguna en los convenios, ya como funcionario, no solo congelado sino con el sueldo rebajado, ya como autónomo, reuniendo en su sola persona todos los inconvenientes anteriores.
DEBEMOS CONDENAR, Y CONDENAMOS
A todos ellos a bajar todos los días a pasear el perro, comprar el periódico y el pan y a tirar la basura de los altos ejecutivos de la empresa Moody’s que, pese a ser parte sustancial de la causa y origen de la presente crisis económica se han subido recientementelos sueldos en más del 60% (6.4 millones de euros anuales para el director), al tiempo que afirmaban según cita la prensa que "Los inversores no deberían confiar en las calificaciones de las agencias para comprar, vender o mantener valores".
DICTADO EN BADAJOZ, A TANTO DE TANTOS …



viernes, 25 de marzo de 2011

Recomendaciones de Segovia para Enrique Falcó.

En Segovia podrás ver las cosas que han hecho famosa  la ciudad. Merece la pena pasearla.
Acueducto Romano. No sólo es la Plaza del Azoguejo, (la parte dónde el acueducto es mayor), puedes  subir un poco la cuesta que hay hacia el sur.
La Catedral. Es una catedral gótica tardía, como la de Salamanca, (tiene portada renacentista). La plaza de la catedral es el corazón de la ciudad antigua, ahí están los bares, ahí y en la calle de los bares que es C/.Infanta Isabel, con el bar El Sitio en un callejón. En Segovia hacen unos torreznos fritos de panceta o morro que están muy buenos, aunque hacen subir el colesterol. También lo que en el mapa llaman el Barrio de los Canónigos o Judería (10).
Desde la plaza de la catedral hay que bajar por la calle Real, (C/. Juan Bravo), hasta la iglesia de San Martín, una iglesia románica que está en la Plaza más bonita de Segovia, una plaza que parece florentina y que tiene unas terrazas magníficas para sentarse un buen rato a saborear una cerveza. Si  te quedan ganas puedes bajar hasta el Azoguejo, (plaza del Acueducto).
El Alcázar. Es un edificio de los Reyes Católicos impresionante. (en el mapa está donde pone murallas), Procura bajar al Alcázar andando desde la Catedral, (por el lado contrario de la plaza al de la calle Real). El Alcázar es muy bonito, pero además tiene unas vistas fabulosas.También es recomendable bajar al Alcázar por las murallas de la ronda que va por el Norte.
El cordero y el cochinillo. Es de lo más famoso de Segovia, pero tú me parece recordar que eras vegetariano. ¿No? No entres en los sitios más famosos (Cándido, Duque) que son muy caros. Se come bien en cualquier sitio que reúna unas mínimas condiciones, incluso en los pueblos cercanos.
Además de todo esto, han abierto recientemente un paseo que va por los ríos, (Eresma y Clamores), que es muy agradable.
Iglesias románicas. Hay muchas iglesias románicas muy bonitas. Iglesia de San Esteban, cerca de la plaza Mayor. La fuencisla es un rincón muy bonito. La iglesia de la Vera Cruz era de los templarios, es una cosa muy especial. 




Blog de Antonio Muñoz Molina



Resulta que Antonio Muñoz Molina tiene un blog donde escribe todos los días. Hoy cuenta esto: 
Hace más de veinte años coincidí en una cena en Sevilla con un decorador o director de arte español que había participado en muchas películas americanas célebres, de las que se rodaban en Europa -España e Italia sobre todo- en los cincuenta y los primeros sesenta. No consigo acordarme de su nombre, aunque creo que había incluso ganado algún Oscar(no era Gil Parrondo). Era un hombre cordial y un buen narrador instintivo. Me pasé la cena haciéndole preguntas sobre los rodajes de Cincuenta y cinco días en Pekín, La caída del imperio romano, Lawrence de Arabia, Cleopatra, en todos los cuales había trabajado. Me dijo que Ava Gardner, vista de cerca, era la mujer más hermosa del mundo. Era tan guapa y estaba tan loca y provocaba tanto deseo que daba miedo. Y me contó el estallido del romance entre Elizabeth Taylor y Richard Burton, en Roma, en los estudios de Cinecittà, donde se rodaba Cleopatra. Escenas con miles de extras disfrazados de egipcios o romanos tenían que postergarse porque ninguno de los dos aparecía. Desde el exterior de la roulotte en la que se habían encerrado se oían los gemidos, los suspiros, los maullidos. Se perseguían el uno al otro, cada uno en su pequeño automóvil deportivo, de colores muy vivos, los motores rugientes, por los hangares de Cineccittà y por los decorados de Alejandría y de Roma, dándose caza y huyendo y buscándose el uno al otro como pájaros o ardillas en un bosque, como criaturas en celo ciegas a todo lo que no fueran ellos mismos.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Historia y escritores

Estamos ya acostumbrados. Abrimos una polémica en este blog sobre escritores y política, (lo ha hecho Enrique Falcó recientemente), y al momento los desvergonzados periodistas de PRISA sacan en El País un artículo recordándonos que mañana se publica una Historia de la literatura española que cubre el periodo 1939-2010. Si no es por “todas las cosas” esa noticia habría pasado desapercibida, nos quieren pisar la actualidad.
En todo caso hace falta valor para hacer una Historia de la Literatura que llegue hasta nuestros días, partiendo además de la posguerra y planteando alguna de las cuestiones que aquí debatimos. Hace falta que alguien como José-Carlos Mainer se ponga al frente para hincarle el diente a un tema tan espinoso como lo han hecho Jordi Gracia y Domingo Ródenas. Ahorraremos para comprarnos las 1.180 páginas que han escrito sobre el tema.

Ideología y escritores

Enrique Falcó, colaborador del periódico HOY, nos ha enviado un comentario, lo que siempre es un honor, a la entrada sobre un artículo de Alfonso Ussía que titulamos Disparates de Alfonso Ussía. Como la extensión del comentario es grande y el debate que plantea interesante me parece que merece la pena hacer una nueva entrada con él. 

ENRIQUE FALCÓ.
Querido Manolo, también hablé sobre lo de las lenguas en el senado ( http://www.hoy.es/v/20110123/opinion/lenguas-gato-20110123.html) aunque no profundizé tanto sobre lo que era o no cultura y además no era mi intención (ya sabes que evito hablar de política por aquello de no aburrir a los lectores, eso se lo dejo a otros mejor preparados que yo, o quizás con menos ideas para tratar temas de opinión jeje. yo me limité a criticar que con la que está cayendo se dedique el senado a gastar una pasta gansa en algo que realmente no me parece tan importante teniendo los españoles un idioma común para comunicarnos, y sobre todo hacía hincapié en que quizás si el senado no era consciente de la realidad de los españoles sería mejor eliminar su función.
A mi me gusta mucho Alfonso Ussía y tengo muchos de sus libros (admiro además sobre todo a su abuelo, Pedro Muñoz seca, autor de la venganza de don mendo) no quiera decir con esto que al disfrutar de las aventuras de marqués de sotoancho (desternillantes y a tu disposición en cuanto me las requieras si no las conoces), o de los divertidos e irónicos tratados de las buenas maneras, deba de compartir idiología con el genial escritor que tan excelente dominio del lenguaje muestra en sus obras. Sinceramente, dudo que comparta afinidad política con Antonio Muñóz Molina, al que a pesar de haber leído menos de lo que debiera, me deja con la boca abierta cada vez que abro uno de sus libros, o su mujer, Elvira Lindo, o Pérez Reverte, o el propio Javier Marías. Te digo todo esto, porque solemos negarnos a leer a un autor cuando sus ideas políticas no son compartidas, y creo que ello es un error. A mi Alfonso Ussía, como escritor me parece genial, posee un sentido del humor envidiable, irónico, fresco, mordaz...pero muchos nunca lo disfrutarán (junto a la maestría indudable de su estilo) por aquello de que es un facha. Yo nunca daré la razón a los que piensan que con Franco se vivía mejor (vaya atrocidad) pero jamás me negaré a leer, escuchar o visionar la obra de alguien por sus ideas políticas. Una cosa es la obra, y otra el autor. Estoy convencido de que no me llevaría nada de bien con Hergé...ahora eso sí, de Tintín, estoy enamorado!!!
Un abrazo amigo Manolo, ya sabes que aunque te comente poco (tengo grandes problemas de infraestuctura en mi nueva casa...y de que manera)que sigo tus blogs y no dejo de aprender cosas, y sobre todos de regalarme la sesera con la cultura musical que ofreces en todas las músicas!!! un fuerte abrazo
22 de marzo de 2011 02:28

TODAS LAS COSAS.
Querido Enrique,
No se trata de que discrepemos políticamente. Leí  tu artículo y, aunque no estaba de acuerdo contigo en esto de las lenguas, me pareció perfecto, así que no dije nada, ni para bien ni para mal. Sin embargo cuando leí el de Ussía me molestó. Lo que más me molestó del artículo fueron dos cosas: La primera el encabezamiento que había puesto quien lo había mandado, en el que decía que cualquiera, fuera de la idea política que fuera, debería de estar de acuerdo. La segunda, las palabras mal sonantes que el escritor utilizaba. Me enfadaron tanto que escribí aquello de manera exaltada. La primera porque venía a decir que aquello era una verdad incuestionable, lo que era suficiente para que mi menda se pusiera de inmediato a cuestionarlo. Es un vicio que tengo: me gusta cuestionarlo todo. Este tipo de asuntos son cosas que deben someterse a debate y deben expresarse tanto las ideas a favor como en contra de manera razonable, como hiciste tú en tu artículo. Es muy importante, y se hace en todas las sociedades sanas, debatir las cosas y razonar los puntos a favor y en contra para tratar de encontrar un consenso. Pero digo razonar y no despotricar. Lo que no se puede es descalificar sin más cualquier posible cuestionamiento de una verdad inmutable. Así es como se define el dogmatismo: establecer un dogma donde no lo hay.  La segunda me parece evidente. Como quiera que en cualquier sociedad moderna las personas tenemos escalas de valores distintas y debemos convivir juntos, (lo que la filosofía moderna llama el politeísmo axiológico), pasa a ser muy importante que algunos mínimos puntos de entendimiento los respetemos todos. Tu sabes, Enrique, que soy muy crítico con los políticos en general, sean del signo que sean, pero no debemos pasarnos del límite de la corrección educada, como tú haces siempre en tus artículos, (alguna vez quizás me he pasado yo, no lo sé). De manera que una persona que es leída por tanta gente como Alfonso Ussía debería tener aún más cuidado que nosotros debido al medio que utiliza, (sobre todo en mi caso pues sólo me leéis unos pocos amigos).  En alguna ocasión he visto actitudes parecidas en Javier Pérez Reverte que es un gran escritor. Todos podemos cometer errores y los grandes escritores también. Ahora hay una polémica en Europa con el caso del escritor francés Céline, uno de los grandes del siglo XX, pero que fue un nazi declarado y al que los franceses han anulado el homenaje previsto para el cincuentenario de su muerte debido a sus ideas antisemitas y racistas.   
Se puede discrepar en las ideas pero hay límites que no se deben pasar y cuando se dice que toda la clase política española es gilipollas y se publica en uno de los periódicos de más tirada es porque, tal vez, se esté defendiendo un sistema político contrario al que tenemos y, no me extrañaría nada, que más autoritario.
No me mandes “La venganza de Don Mendo” porque es un libro que tengo de cabecera y hace años que lo compré. Me divierto leyéndolo muy a menudo. Tengo por ahí, (me temo que en VHS), la versión que hizo para el cine el genial Fernando Fernán Gómez. ¿Era de derechas Miguel Delibes? No lo sé. Era un hombre decente y escribía abriéndose al mundo y con talento. Siempre me gustó mucho Camilo José Cela. Cela había sido censor del régimen franquista y sin embargo siempre he sostenido que Cela escribía muy bien, aunque era un payaso que vaciaba una palangana de agua con el culo. ¿Lo viste en la tele? Me han gustado mucho Wenceslao Fernández Flórez, un intelectual independiente pero que se adaptó bien al franquismo y  Gonzalo Torrente Ballester, un falangista de primera fila luego arrepentido. Edgar Neville, IV Conde de Berlanga del Duero, escritor y director de cine que trabajó en la campaña ideológica posterior a la guerra, hizo además las primeras películas buenas que se hicieron en España, y aquellos falangistas que como Tono, Antonio Mingote y Miguel Mihura escribieron en la Codorniz satirizando a la burguesía más estúpida de la posguerra, y Jardiel Poncela o Álvaro de la Iglesia, fueron una luz en medio del túnel. Pero hay personas que, por participar activamente en la refriega política, venden su alma al diablo, (como diría Max Weber), y se pasan a defender a los políticos que están en el ruedo, (El Ruedo Ibérico). Ahí tienes a escritores como Fernando Sánchez Dragó, en funciones de dar voz a la derecha española más rancia, después de haber sido antifranquista, y ácrata católico, según se difinió; y otros que habiendo estado en la extrema izquierda acabaron subvirtiendo el país por la derecha, como Jiménez Losantos, que fue de un partido maoísta a la izquierda del P.C.E., o Pío Moa, que trabaja para revisar la Historia desde la derecha después de haber sido miembro del GRAPO.
En fin, que en cuestiones ideológicas cada uno tiene su historia, pero lo importante es el debate inteligente y el trato tolerante entre las personas.


martes, 22 de marzo de 2011

Algunas mentes vírgenes de ideas.

La sociedad del espectáculo, (que es el mundo en que vivimos, al menos en esta parte en que cenamos todas las noches), tiene varias consecuencias para el normal desarrollo del análisis de los acontecimientos. Habiendo sustituido la realidad por las imágenes que aparecen en los medios parece como si la crítica se realizara de manera incompleta. El problema está en que, muy frecuentemente, ese falseamiento miope de las cosas parece que fuera algo dirigido por quienes ostentan el poder. Sin embargo, sucede como si, en otras ocasiones, el tiro les saliera por la culata y las conclusiones que saca la gente se volvieran contra los que otrora manipularon, ahora que la realidad impone su tozuda razón. Viene esto a colación de los acontecimientos sucedidos en los últimos días, concretamente la ola de revoluciones que se están dando en el norte de África y parte de la península arábica y que han terminado, de momento, con una intervención militar, fundamentalmente de las potencias europeas y norteamericanas, bajo el mandato de las Naciones Unidas y con cierto apoyo de algún país árabe. Lo más llamativo de todo es que son precisamente los que se posicionan desde posturas éticas y políticas críticas los que más están desbarrando en estos días.
El dirigente heredero de esa ruina descabezada que es Izquierda Unida ha salido a los medios a tomar posiciones en contra de la intervención militar. En primer lugar, hay que reconocerles que la única estrategia con que cuentan, hoy por hoy, es hacerse oír en asuntos en los que su propia soledad les hace visibles. Son un punto rojo en un fondo blanco. Bueno, en realidad ya no son rojos, ahora mismo no sabría decir qué color les define, tal vez el morado. “Gadafi es un dictador pero lo era también ayer cuando era amigo”, ha dicho el astuto dirigente. Sin embargo, no recuerdo que dijera nada el coordinador general cuando aquello sucedía. El apoyo de Cayo Lara parece que va en la dirección del que ha ofrecido Hugo Chávez a los dictadores magrebís y recuerda a la vergonzante simpatía con que el secretario general de los comunistas españoles, (a la sazón don Santiago Carrillo, hoy militante socialista), hablaba de Ceaucescu a la vuelta de las vacaciones de verano que pasaba en las playas rumanas invitado por el dictador local todos los años. Por otra parte la frase de Cayo Lara no es nueva: la decíamos todos referida a Sadam Hussein cuando se invadió Irak. En definitiva lo que pretende el astuto dirigente es comparar lo que ha pasado en Libia con la invasión de Irak y eso es una falacia, se mire como se mire.
Pero no está solo el coordinador general en su lucha por… Bueno, en su lucha. Hoy mismo publica una viñeta el otrora simpático dibujante Forges, con una frase pintada en el aíre que dice que “no hay guerras justas y guerras injustas: sólo hay malditas guerras”. Sin embargo, este émulo del gran Perogrullo no se da cuenta de que cuando hay que decir estas cosas es cuando nuestro gobierno vende armas a estos países. Ahora no sirve de nada decir eso. Porque aunque estos defensores de la paz universal no se acuerden ya, el jueves pasado Gadafi estaba masacrando a su pueblo y le quedaba muy poco para culminar su sangrienta venganza. Mientras que en el resto del Magreb las revueltas están teniendo un fin, hasta el momento, ampliamente democrático, deponiendo dictaduras para iniciar procesos de cambio democrático, que a uno le recuerdan lo que hicimos en España después de 1975 y que tanto hemos alabado, entre tanto, digo, el dictador de las jaimas y la guardia personal de 100 vírgenes libias, bombardeaba las manifestaciones y reprimía el país como siempre lo ha hecho.
¿No se acuerdan estos señores de lo que pasaba anteayer? Tal vez no sentían desesperación cuando veían al dictador oponerse al derecho de manifestación a cañonazos.
El control aéreo de Libia no debe confundirse con una invasión de los occidentales en defensa del sacrosanto petróleo del desierto. Eso aún no ha sucedido. Harían mejor los críticos en estar atentos a la realidad, que con sus acontecimientos nos llama continuamente a tomar posiciones y no a la demagogia.
También han salido a comparar lo de Libia con lo de Irak los militantes del P.P., pero a esos no les queda otro remedio, estratégicamente hablando, que hacerlo para limpiar la mala prensa que tuvieron cuando se hicieron aquella foto de las Azores. 
Todo esto nos lleva a lo que Soledad Gallego-Díaz decía en un magnífico artículo de El País de El Domingo, que titulaba: discutimos cosas irrelevantes. El artículo es magnífico, si bien, me parece que se queda corto. Porque se refiere la periodista al poco interés que ponemos y que ponen los políticos en lo que sucede en la Unión Europea que es donde se decide nuestro futuro, de manera más específica que en ningún otro ámbito, mientras estamos aquí distraídos en asuntos más o menos banales, como echar la culpa a ZP de todo lo que sucede, los unos,  o marear la perdiz con la dichosa sucesión del ya fracasado dirigente socialista, los otros. Digo que se queda corta la periodista de El País porque esto se puede hacer extensivo a muchísimos asuntos que ahora mismo nos deberían de preocupar a todos. Porque se ciernen sobre nuestras cabezas delicados temas que a nadie parecen preocupar, de momento. Ya lo harán cuando salten a los medios y se hagan asuntos “mediáticos”, aunque quizás para entonces ya no tengan remedio. La múltiple crisis que asola a nuestro mundo, crisis económica, crisis ambiental, crisis del sistema que hemos venido empleando hasta ahora, en definitiva, y que nos ha saltado delante de nuestras narices sin que parezca importar, no está en la agenda de nadie pese a tener en este país más de cuatro millones de parados que no sabemos cuándo podrán encontrar trabajo, cuando tenemos una generación que no tiene bases de empleo futuras y  cuando no sabemos si el sistema que hemos creado es sostenible o se va a ir al garete llevándose consigo nuestra estabilidad y nuestra burguesa parsimonia.

viernes, 18 de marzo de 2011

La historia de las cosas por Annie Leonard

P.D.
He encontrado una nueva entrada de YouTube sobre "La historia de las cosas" en versión en español, en una tradución bien realizada, con acento argentino.
Se puede ver aquí:







martes, 15 de marzo de 2011

Fukushima

Selección de fotos pilladas por la red de Fukushima.





viernes, 11 de marzo de 2011

La prisión de las palabras.

El lenguaje es algo hermoso pero, a  veces, parece que hubiera palabras que estuvieran de más. Decía el profesor Javier Muguerza que en tiempos recientes se escribía tanto con el adjetivo “dialéctico” que se había propuesto que cada vez que apareciera la dichosa palabra se tachara del texto. Si el texto se entendía bien la palabra no hacía falta. Si no se entendía tampoco se iba a entender porque la pusiéramos. Hay palabras que por el abuso al que las hemos sometido han perdido su valor. Esto pasa mucho con los adjetivos. No sé por qué. Los adjetivos son como un ropaje que le ponemos al sustantivo para adornarlo, para dotarlo de una personalidad determinada, para protegerlo de la intemperie y muchas otras cosas más. Pero hay adjetivos, como por ejemplo dialéctico, que acaban perdiendo su figura, su aspecto, como si se volvieran trasparentes y diera lo mismo ponérselo al sustantivo que quitárselo.  Es más, creo que hay palabras, (frecuentemente adjetivos), que aportan más confusión al discurso que esclarecimiento.  
Desde estas páginas proponemos que la Real Academia de la Lengua tome cartas en el asunto y adopte las medidas oportunas que, necesariamente, tienen que pasar por la creación de una prisión de las palabras, donde habrán de ingresar aquellas que han perdido su utilidad por la presencia abusiva con que han aparecido en nuestra lengua y que deberán persistir en el régimen carcelario en tanto no recuperen su apariencia (lingüística) y vuelvan a tener significado alguno que pueda justificar su puesta en libertad y su reinserción en el idioma.

jueves, 10 de marzo de 2011

Disparates de Alfonso Ussía.

Me reenvía un amigo un correo con el siguiente texto que, según afirma, corresponde a un artículo de Alfonso Ussía. Lo busco en la red y, en efecto, se trata de un artículo aparecido en La (sin)Razón.

El disparate
Más de cuatrocientos millones de seres humanos hablan el español en el mundo. Un californiano y un argentino se entienden en el mismo idioma. Eso es la cultura. Un español sea vasco, catalán, castellano, gallego o andaluz, encuentra su idioma común en los labios de los indígenas de la isla de Pascua, ese pedazo de Chile desprendido que navega en la inmensa soledad del Pacífico. Colombia discute –con la razón–, con Venezuela –la sinrazón–, en español. Los presos de Cuba lloran en español por lo que España no hace por ellos. No hay lugar en el mundo, por escondido que se halle, en el que no pueda oírse una palabra en español.
Y en España, con esta clase política rotundamente gilipollas que tenemos, nos gastamos el dinero en traductores para que, en el Senado, un andaluz le hable en catalán a otro andaluz, y un vasco en vascuence a un castellano, y un gallego en gallego a un montañés, cuando todos hablan y entienden a la perfección el español. No somos un desastre. Somos un disparate. Lo preocupante es que los políticos no anunciaron a los ciudadanos, los emisores de los votos, sus ridículas intenciones. Y la ruptura entre la sociedad y una amplia mayoría de sus representantes es absoluta. No por mentirosos, no por corruptos, no por meramente inútiles, sino por imbéciles. Las cámaras autonómicas están para hablar en la lengua local y la común. En el Congreso y el Senado no puede usarse otro idioma que el español.
Imbéciles los que pidieron el uso de las lenguas autonómicas en el Senado, y más imbéciles aún los que tragaron con la petición. No cabe en cabeza humana tamaña majadería. Todos se entienden y se traducen. En España, cuna del español, no se habla español. Pongámonos en la piel de los nacionalistas e independentistas más radicales. ¿Qué idioma usan para viajar fuera de España? ¿Qué idioma usan para hacer sus negocios fuera de España? ¿Qué idioma usan para viajar y hacer sus negocios por España? El catalán es un idioma vivo, formidable y local. Es práctico tan sólo en Cataluña. El vascuence es la unión de distintos dialectos enfrentados por las montañas, y cuyo dominio está fuera del alcance de muchos dirigentes nacionalistas. Es relativamente práctico sólo en Guipúzcoa, Vizcaya, Álava y la zona vascohablante de Navarra. No se puede añadir el País vasco-francés porque no existe. Los franceses nunca han reconocido un departamento vasco. Y el gallego, como el valenciano, como el murciano, como el bable, como el guanche, y como el mallorquín, entra en el saco de las lenguas locales.
Todos ellos, los que hablan el idioma de sus raíces maternas y mantienen la tradición y la riqueza cultural de sus palabras, hablan también el español. Son españoles y es lógico que se entiendan. Y sólo en España, los políticos menosprecian el idioma común, no común solamente con los españoles, sino con cuatrocientos millones de personas esparcidas por el mundo, América principalmente. Y ese disparate, es consecuencia directa de la necedad imperante en la clase política española, que siente complejo hasta de su idioma, el español.
Como si Franco lo hubiera inventado, que algunos lo creen así, porque además de la estupidez colectiva, el mayor defecto de España es la ignorancia, la incultura y la brutalidad mental.
Lo que ha protagonizado Montilla en el Senado no merece otro calificativo que el de gilipollez compartida.
¡¡Nación de locos!!

Dice el primer remitente del correo que no cree que nadie, sea de la idea política que sea, no esté de acuerdo con el texto de Ussía.
Supongo que cuando dice idea se referirá a ideología, que es algo más amplio que una simple idea, aunque tampoco sería de extrañar que quien defiende estas cosas no tenga más de una idea con la que moverse en estas cuestiones. Ahora mismo hay mucha gente en este país que con una idea tienen más que de sobra: con Franco vivíamos mucho mejor. Y lo peor del caso es que entre este grupo se encuentran algunos con mucha presencia mediática como es el caso del susodicho Sr. Ussía e incluso algunos que son profesionales de la política y viven muy bien de ello.
Dice el referido texto que más de cuatrocientos millones de personas hablan español en el mundo (y eso es cierto), para decir a continuación: eso es la cultura. Esto último no hay por dónde cogerlo. Cultura son muchas cosas, pero para el Sr. Ussía cultura es sólo esto. De momento, tenemos una idea y un concepto de cultura, que consiste en hablar castellano. Indudablemente el universo cultural de este señor es más que limitado. Después viene a decir el referido texto que todo el mundo usa el castellano para entenderse y que los gallegos, pongamos por caso, se entienden con los vascos, por ejemplo, usando esta lengua. Pero es igualmente cierto que hoy día la gente culta habla inglés en todos los lugares del mundo cuando necesitan entenderse entre personas de distintas lenguas y eso no quiere decir que sólo hablemos inglés. Yo en mi casa no hablo inglés con mi familia, cuyos miembros también hablan inglés, aunque, parafraseando a Ussía, no hay lugar en el mundo, por escondido que esté, en que no se pueda oír una palabra en inglés, desde luego, mucho más que en español y, sin embargo, no por ello lo usamos siempre ni renunciamos a tener nuestras lenguas propias que por algo se llaman maternas. A parte de tener una mente estrecha y poco ilustrada hay que ser bastante egoísta para no reconocerle a los demás lo que con tanta emoción nos reconocemos a nosotros mismos: que adoramos hablar en nuestra lengua materna. ¿No ha pensado el Sr. Ussía que le pueda pasar lo mismo a los que han tenido la fortuna de nacer en unas tierras tan hermosas (y tan españolas) como Galicia o la Comunidad Valenciana? No, según este famoso escritor, los gallegos y los valencianos se tienen que emocionar exclusivamente hablando el castellano. He puesto estos dos ejemplos de forma deliberada porque se refieren a dos Comunidades Autónomas que están gobernadas, en este momento, por el partido de la derecha, porque, entiendo, como muchos entienden, que en este asunto de las lenguas hay más de política que de antropología cultural.
Vayamos pues a la política. En la Constitución Española, que con toda seguridad el Sr. Ussía no votó, (lo mismo que tampoco yo lo hice aunque por causas diferentes e incluso diría opuestas a las suyas), se dicen tres cosas:
 1 El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla.
2 Las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus estatutos.
3 La riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección.
A diferencia del Sr. Ussía uno, aunque no votó la Constitución, la respeta y la acata en lo que le toca. Podrá decirme, cómo lo hace en el texto, que fuera de la Comunidad Autónoma, las lenguas en cuestión no son oficiales. Es verdad. Pero resulta que también dice la Constitución en su artículo 69:
1.       El Senado es la cámara de representación territorial.
Luego si las lenguas aquí cuestionadas son oficiales en sus territorios y el Senado es la cámara de representación territorial hace mucho tiempo que distintos grupos nacionalistas vienen reclamando el derecho a usar su lengua territorial en la Cámara Alta, lo que finalmente ha sido corroborado en una ley debidamente aprobada.
*
A partir de aquí se podrá estar de acuerdo o no y se podrá criticar que se haya adoptado esa decisión, (totalmente democrática por otra parte), pero lo que me parece una falta de respeto intolerable es que un “señor” con la presencia pública del Sr. Ussía hable de una clase política “rotundamente gilipollas”, término que por sí mismo da idea de la racionalidad que se gasta este bien pagado escritor y periodista, por no hablar de buen gusto, que es un término que a mí no me dice mucho pero que refiero ahora porque a mucha gente le disgustarán las palabras de nuestra querida lengua en las que este profesional de la pluma se ha fijado, habiendo tantas otras más esclarecedoras y menos malsonantes que esas. Pero no seré yo quien le corrija el estilo a tan galardonada pluma. Esa clase política, nos guste o no, (eso ya es cosa de cada uno), nos representa a todos, de manera que, aunque sólo fuera por eso, se debería tratar con un mínimo de respeto, al menos el que usan las personas civilizadas para discutir sus diferencias. Respeto que por supuesto no merma nuestro derecho, tanto del Sr. Ussía como de todos nosotros, de criticar todo cuanto pensemos que es criticable en su comportamiento.
Entre las muchas incoherencias que trae a colación el Sr. Ussía en su libelo está la de definir al Sr. Montilla como andaluz. ¿Acaso no sabe el escritor que en la Constitución española no existe, en España, más nacionalidad adquirida que la de español y que la pertenencia a las Comunidades Autónomas se produce en base a dónde uno tenga su residencia? Sí lo sabe, lo que sucede, como ya hemos comentado, es que le da lo mismo por cuanto que hablamos de la Constitución de España y no de las Leyes Fundamentales del Movimiento que, por lo que parece, son las únicas que el Sr. Ussía respeta en su vida diaria. Según la Constitución Española, quien esto escribe, a pesar de haber nacido en la capital de España es extremeño porque vive en la Comunidad Autónoma de Extremadura y lo viene haciendo desde hace casi treinta años. Por la misma razón, el Sr. Montilla es tan catalán como el president Artur Mas y ha tenido el buen gusto de aprender la lengua de la comunidad en la que vive, lo que dice mucho del nivel cultural del ex-president de la Generalitat.
Por último quiero señalar la gran importancia que le han dado los detractares de esta norma al coste económico de su puesta en práctica. Sólo quiero decir sobre ello que envidio su candidez. No saben el dinero que nos cuesta el mantenimiento del Estado si fijan su mirada en esta minucia. Claro que, había un tiempo en que el Estado sólo se gastaba el dinero en cosas como la construcción del “Valle de los Caídos” y prácticamente carecía de políticas sociales, (salvo los economatos para militares y funcionarios libres de impuestos).  Algunos echan tanto de menos “aquellos maravillosos años”…  

viernes, 4 de marzo de 2011

miércoles, 2 de marzo de 2011

Homilía.


Contar cosas y sobre todo opiniones en un blog tiene que parecer necesariamente una homilía, un sermón, según he leído recientemente en algún sitio. Ya lo sé. De todas maneras, uno se ha educado escuchando sermones:

donde hay mozos hay fachenda,(1)
donde hay mozas alegrías,
donde hay viejos setentones
sermones todos los días.
(1) coloquial: vanidad, jactancia. (diccionario R.A.E.)

Decía Guy Debord, de la Internacional Situacionista, allá por el mayo del 68, que vivíamos en la “sociedad del espectáculo”. Tenía razón, hoy día lo hemos visto todos. El espectáculo de la política, el espectáculo social, el espectáculo de la mercancía y el consumo, etc. En el siglo XXI hemos dado un paso más: vivimos en una sociedad de la irresponsabilidad. Nuestra forma de ver la vida, nuestra cultura, es una cultura irresponsable. Si no véase como el mundo se derrumba a nuestros pies y nosotros nos preocupamos de que no nos suban la gasolina unos céntimos. Eso sí que es nihilismo.
Hemos vivido durante mucho tiempo en una riqueza que no teníamos. No importaba nada, nos daban créditos. Ahora no nos los dan: este Zapatero es un sinvergüenza. ¡Menos mal que ya queda poco para que cambie el gobierno!. Entonces sí que volverán el ladrillo, los créditos y la vida muelle.

Nuestras administraciones han venido manteniendo la sociedad del espectáculo a base de obras faraónicas que no nos podíamos permitir: no importaba se pedían créditos. Y así hemos pasado de carecer de una red ferroviaria moderna a tener la mayor red mundial (después de Japón) de trenes de alta velocidad. Ahora tenemos un tren de alta velocidad para ir los viernes a la segunda residencia, aunque a nosotros nos gusta más ir quemando gasolina, es nuestra idiosincrasia.
Tenemos problemas para pagar estos créditos. No hay problema, pedimos más créditos.

Ahora resulta que estos moros se han puesto de revuelta y nos suben la gasolina. ¡Señor, qué cruz, tener que soportar a Zapatero! A ver si cambia pronto el gobierno. Pero la cosa no queda ahí. Si nos suben la gasolina la pagamos y punto. Con mucho dolor de tener que soportar a un gobierno así, pero la pagamos y ya está. Pero no, ahora dicen que no es cuestión de pagarla si no que no hay petróleo porque los países productores han parado. Y digo yo: a mí que carajos me importa lo que hagan estos moros. Este gobierno no tiene agallas, ¿te acuerdas de cuando invadíamos la isla de Perejil?

Tengo la impresión de que este gobierno, además de enfrentarse a una crisis económica, además de ser consciente de que hay que disminuir la dependencia de los mercados del crudo, se ha dado cuenta de que tenemos que disminuir el consumo de gases efecto invernadero porque, (aunque a las personas decentes nos la trae floja todo esto del cambio climático y demás payasadas), tenemos compromisos internacionales que, si no cumplimos, nos van a costar dinero.

¿Cómo le pedimos a la gente que disminuya el consumo energético y conseguimos que nos hagan caso?
No podemos. Si acaso, les bajaremos el precio de los trenes de cercanía.

Aunque, la verdad es que a nosotros nos gusta quemar gasolina.



Y sin dormirnos. ¡Ligerito!