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martes, 29 de junio de 2010

lunes, 28 de junio de 2010

Internacionalización

DECLARACIONES DE CHICO BUARQUE
MINISTRO DE EDUCACIÓN DE BRASIL

No todos los días un brasileño les da una buena y educadísima bofetada al mundo. Durante un debate en una universidad de Estados Unidos, le preguntaron al ex gobernador del Distrito Federal y actual Ministro de Educación de Brasil, CRISTOVÃO CHICO BUARQUE, qué pensaba sobre la internacionalización de la Amazonia. Un estadounidense en las Naciones Unidas introdujo su pregunta, diciendo que esperaba la respuesta de un humanista y no de un brasileño.
Ésta fue la respuesta del Sr. Cristóvão Buarque
Realmente, como brasileño, sólo hablaría en contra de la internacionalización de la Amazonía. Por más que nuestros gobiernos no cuiden debidamente ese patrimonio,él es nuestro.
Como humanista, sintiendo el riesgo de la degradación ambiental que sufre la Amazonia, puedo imaginar su internacionalización, como también de todo lo demás, que es de suma importancia para la humanidad.
Si la Amazonía, desde una ética humanista, debe ser internacionalizada, internacionalicemos también las reservas de petróleo del mundo entero. El petróleo es tan importante para el bienestar de la humanidad como la Amazonía para nuestro futuro. A pesar de eso, los dueños de las reservas creen tener el derecho de aumentar o disminuír la extracción de petróleo y subir o no su precio.
De la misma forma, el capital financiero de los países ricos debería ser internacionalizado. Si la Amazonía es una reserva para todos los seres humanos, no se debería quemar solamente por la voluntad de un dueño o de un país. Quemar la Amazonía es tan grave como el desempleo provocado por las decisiones arbitrarias de los especuladores globales. No podemos permitir que las reservas financieras sirvan para quemar países enteros en la voluptuosidad de la especulación.
También, antes que la Amazonía, me gustaría ver la internacionalización de los grandes museos del mundo. El Louvre no debe pertenecer sólo a Francia. Cada museo del mundo es el guardián de las piezas más bellas producidas por el genio humano. No se puede dejar que ese patrimonio cultural, como es el patrimonio natural amazónico, sea manipulado y destruído por el sólo placer de un propietario o de un país. No hace mucho tiempo, un millonario japonés decidió enterrar, junto con él, un cuadro de un gran maestro. Por el contrario, ese cuadro tendría que haber sido internacionalizado.
Durante este encuentro, las Naciones Unidas están realizando el Foro Del Milenio, pero algunos presidentes de países tuvieron dificultades para participar, debido a situaciones desagradables surgidas en la frontera de los EE.UU. Por eso, creo que Nueva York, como sede de las Naciones Unidas, debe ser internacionalizada. Por lo menos Manhatan debería pertenecer a toda la humanidad. De la misma forma que París, Venecia, Roma, Londres, Río de Janeiro, Brasilia... cada ciudad, con su belleza específica, su historia del mundo, debería pertenecer al mundo entero.
Si EEUU quiere internacionalizar la Amazonía, para no correr el riesgo de dejarla en manos de los brasileños, internacionalicemos todos los arsenales nucleares. Basta pensar que ellos ya demostraron que son capaces de usar esas armas, provocando una destrucción miles de veces mayor que las lamentables quemas realizadas en los bosques de Brasil.
En sus discursos, los actuales candidatos a la presidencia de los Estados Unidos han defendido la idea de internacionalizar las reservas forestales del mundo a cambio de la deuda. Comencemos usando esa deuda para garantizar que cada niño del mundo tenga la posibilidad de comer y de ir a la escuela. Internacionalicemos a los niños, tratándolos a todos ellos sin importar el país donde nacieron, como patrimonio que merecen los cuidados del mundo entero. Mucho más de lo que se merece la Amazonía. Cuando los dirigentes traten a los niños pobres del mundo como Patrimonio de la Humanidad, no permitirán que trabajen cuando deberían estudiar; que mueran cuando deberían vivir.
Como humanista, acepto defender la internacionalización del mundo; pero, mientras el mundo me trate como brasileño, lucharé para que la Amazonía, sea nuestra. ¡Solamente nuestra!


jueves, 24 de junio de 2010

miércoles, 23 de junio de 2010

Adios.

Sentía un gran aprecio por José Saramago.

No porque fuera portugués que también. (En realidad no puedo decir que conozca a los portugueses hasta el punto de tener un concepto muy claro de sus peculiaridades. Aunque me topo con ellos a diario a un lado y otro de la frontera apenas intercambio unas pocas cortesías: obrigado, bom día. Mi conocimiento del idioma es muy elemental).

No porque fuera un hombre que estaba por encima de las fronteras, que se sentía hermano de España, que había fijado una residencia en Lanzarote y, habiéndose casado con una española, defendía la conveniencia de que portugueses y españoles tuviéramos alguna unidad política.

No porque fuera un gran narrador que también. Habré leído al menos media docena de sus últimas novelas y cuando sucedió el deceso estaba yo a mitad de la lectura de “Caín”.

No porque fuera un hombre comprometido que también. Él siempre fue comunista, yo no, pero en sus posiciones concretas ante los problemas del mundo no podía más que coincidir con él, en todo. Además me parecía admirable que defendiera de forma tan valiente las causas en las que se implicaba.

No porque fuera una buena persona que también. Un hombre al que el triunfo no le alejó de sus orígenes humildes y que defendía la memoria de sus abuelos analfabetos proclamando que eran las personas más sabias que había conocido.

Fundamentalmente, sentía un gran aprecio por José Saramago porque vivimos en un mundo culturalmente decadente en el cual los jóvenes han sido engañados por el mercado y su sentido crítico está apagado o fuera de cobertura en este momento. En un mundo así, las únicas voces que se levantan contra la injusticia y el dolor son voces ya octogenarias como la de José Luís Sampedro en España, algunos pensadores europeos o Noam Chomsky en EE.UU.

Sentía un gran aprecio por Saramago porque era un hombre necesario.

*

Temía que no tuviera en su país el reconocimiento merecido pero, afortunadamente, no fue así. Me alegré de que el Papa, (a través de un testaferro), le rindiera tan gran homenaje dedicándole un artículo en L’Osservatore Romano, artículo digno del inquisidor del Santo Oficio que fue Su Santidad antes de alcanzar la máxima representación de la Iglesia. La inquina y la mala educación de que hace gala el Santo Padre publicándolo cuando aún está de cuerpo presente son, en realidad, una forma de destacar la importancia que tuvo el escritor.

Espero que la memoria que la posteridad dedique a Saramago sea mucho más duradera que la que dedique a Benedicto XVI.

jueves, 10 de junio de 2010

Un descubrimiento infernal.

Mi amigo me pide a menudo que cuente historias en este blog. Yo no sé contar historias así que si alguna vez pongo algo es con mucho esfuerzo y poco éxito, pero como a los amigos hay que hacerles caso y el pobre pierde su tiempo visitando éste de tarde en tarde, voy a incluir un breve cuento. He tratado de que todo tenga visos de verosimilitud pero cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.


La noticia apareció el pasado sábado. El Süddeutsche Zeitung la publicaba en páginas destacadas, junto con las terroríficas informaciones económicas del día. Al día siguiente, el domingo, el resto de la prensa alemana se hacía eco de ella y aparecía en todos los periódicos. Al principio me pareció una noticia más, uno de tantos sucesos curiosos que aparecen cada día en la prensa de todo el mundo, pero al llegar al segundo párrafo me tope de golpe con el nombre de Wilhelm Reuter. Este musicólogo es Universitätsprofessor für systematische Musikwissenschaft, (podríamos traducirlo como catedrático de Musicología Sistemática), en el Instituto de Musicología de la Universidad de Viena, (aquel que fue creado por el padre de la disciplina, el profesor Gido Adler, allá por el 1898). Este prestigioso erudito trabaja en un estudio sobre la evolución del estilo organístico de Bach a lo largo de su carrera, es decir, analiza las variaciones que aparecen en sus composiciones para organo de las que extrae los más mínimos detalles para elaborar algún tipo de teoría que explique esa evolución. El profesor Reuter tiene también una segunda dedicación, algo que él llama un hobby, que consiste en detectar algún tipo de relación textual oculta en la música del Kantor de Leipzig, dedicación que constituye una auténtica moda entre ciertos sectores del mundo académico alemán.
Se ha dicho que existe una relación entre las notas de determinadas melodías y un supuesto significado semántico al traducir la relación entre las notas a una equivalencia en letras que construirían ciertos mensajes, como por ejemplo frases que Bach dedicaba a la triste memoria de su esposa muerta. Se ha escrito mucho sobre estos criptogramas aunque, personalmente, soy un poco excéptico al respecto. Más bien creo que el maestro utilizaría antecedentes melódicos que poseían en la época un significado muy claro para expresar su dolor, como se menciona en el comentario sobre la Partita para violín solo nº 2, BWV 1004, que aparece en la Wikipedia en castellano. No obstante, sí parece cierto que el maestro gustaba de mezclar mensajes con códigos utilizados en distintos lenguajes, por ejemplo, el leguaje escrito y los signos gráficos, la música y otros. Véase en este sentido el interesante artículo que dedica el blog “punctus contra punctus“, (autocalificado como un blog del Instituto Superior de Estudios de las cosas que a nadie le importan), sobre este tema.
Pero hemos dado un rodeo demasiado grande y debemos volver al asunto del Dr. Reuter que era lo que aquí nos interesaba. El caso es que el eximio investigador, en su estudio sobre la variación del estilo organístico de Bach, estaba colaborando con un prestigioso ingeniero informático, Günther Müller, (Programmierung Ingenieur), de la misma universidad de Viena, si bien del departamento de informática de la Politécnica. El Dr. Müller, un más que correcto intérprete de violín y entusiasta melómano en sus ratos libres, asistía al musicólogo en el uso de la programación informática, lo que le permitía llevar sus análisis musicales hasta los más mínimos detalles, pero también había conseguido interesar al informático en los mensajes crípticos que pudieran aparecer en las partituras de Bach y se entretenía con esto al salir del trabajo.
Recientemente la Universidad había proporcionado a la cátedra un nuevo ordenador que acababan de instalar en el despacho que ambos utilizaban en su investigación. El Dr. Reuter se sentó y encendió el aparato. Cargó el fichero que contenía la música que estaba analizando en ese momento, las Variaciones Canónicas BWV (769). Era un fichero de audio sin comprimir. Abrió su correo y encontró un mensaje de su hija con un texto adjunto. Abrió el texto y empezó a leerlo, era una de esas historias que se transmiten por la red y que acaban con un mensaje inquietante: “envía este correo a cuatro de tus amistades, si no lo haces podrás sufrir daños irreparables. Fulanito no lo hizo y cuando salió de su oficina fue atropellado por un camión, Menganito se negó a reenviarlo y le cayó un tiesto en la cabeza al salir a la calle.“ Entró en el Explorador del sistema y vio los dos ficheros en la partición que había creado para alojar los ficheros de datos, bien separados de los ficheros de sistema y de los del software, y decidió borrar el fichero de texto que le acababa de enviar su hija. Sonó el teléfono. Era de la facultad. Querían que asistiera a unas pruebas selectivas para el ingreso de alumnos que se realizaban esa tarde. Le fastidió porque había quedado con Müller para iniciar el análisis de las Variaciones Canónicas. Se sentó en su mesa y se dispuso a dejarle unas notas que sirvieran de guía a su compañero de investigación. En realidad, el protocolo que seguían consistía en que el musicólogo hacía un análisis schenkeriano de la pieza, es decir un análisis armónico por capas, (como una cebolla), hasta llegar a la parte más sintética, un leve esbozo del funcionamiento de las tonalidades. A partir de ahí, el Dr. Müller ya sabía lo que tenía que hacer y se pondría manos a la obra aunque él estuviera ausente.
Efectivamente, a las trece horas llegó el informático y encendió el ordenador. Buscó en la partición de datos donde la nota de Reuter decía que encontraría el fichero de música y lo abrió sin mirar su nombre: era el único fichero que había. Sin embargo el análisis no funcionaba. Las indicaciones musicales que le había dejado su colega no se “veían“ en el fichero. Téngase en cuenta que el experto informático trabajaba con el código fuente del fichero sin usar, de momento, ningún programa que interpretara la maraña de ceros y unos en que consistía aquello. De modo que al poco se vio en un callejón sin salida. Tendría que esperar al día siguiente para contar con la presencia del musicólogo y entre los dos desentrañar la pieza. Como ya se había hecho tarde para cambiar de tarea decidió entretenerse con la secreta afición que compartía con su socio: buscar significados encriptados entre las notas de la música de Bach. El método necesitaba de una gran paciencia. Cómo no tenía el código que servía para descifrar el mensaje tenía que ir tanteando y reconstruyéndolo poco a poco. Por ejemplo, en alemán, una palabra significativa es el equivalente a la conjunción copulativa “y“, la additiv Konjunktion “UND“. Aparece continuamente y siempre entre dos frases, nunca al final. Esto hace que su presencia sea fácil de detectar. De esta manera, el intérprete de estos signos observa fácilmente la aparición de tres consecutivos que se repiten a menudo y determina la hipótesis de que esos signos son la U, la N y la D. Otros significados fáciles de encontrar son los de la palabra ODER, (la conjunción disyuntiva O), o la presencia de la frecuente terminación EN, que se usa tanto para hacer el plural, el infinitivo de los verbos o para precisar el caso gramatical de los nombres. De esta manera se van encontrando grupos de dos, tres, cuatro signos y a partir de ellos se reconoce el que representa a cada letra del alfabeto, si es que el sistema criptográfico es de tipo alfabético, como el que asigna a cada nota de determinada octava una letra, porque podría ser de otro tipo. Al cabo de una hora el profesor Müller estaba eufórico. Había dado con un sistema claramente alfabético y lo estaba descifrando a una velocidad increíble. Tenía identificadas la mitad de las letras y el texto iba tomando forma. La verdad es que una vez identificados la mitad de los signos el texto empezaba a ser legible a falta de alguna palabra importante. Lo que iba leyendo el Dr. Müller le estaba dejando helado. El texto que se escondía en la música de Bach era una extrañísima interpelación al diablo, algo sobre una alabanza al ángel caído, una exaltación de lo diabólico que el profesor no podía comprender. Resultaba que el muy piadoso (y pietista) Kantor de Leipzig era un mentiroso que encubría a un simple adorador de Satanás. El corazón de Müller se le salía por la boca, estaba excitadísimo. Recientemente había engordado y los médicos le recomendaron que se cuidara un poco, que dejara el tabaco, que hiciera un poco de ejercicio y que moderara su dieta. Pero el muy dionisíaco profesor había hecho poco caso de estos sensatos consejos y tenía propensión a sufrir subidas de tensión provocadas, en última instancia, por emociones súbitas como la que ahora le embargaba.
Por fin, a última hora llegó el profesor Reuter. Müller le dijo que había conseguido encontrar un texto del maestro encriptado en la música que tenían que analizar.

“Pero Doctor,“ le dijo Reuter, “se está comportando usted como un mal colegial. ¿No habíamos quedado en iniciar nuestro análisis de la Variaciones Canónicas esta misma tarde? ¿Se atreve a presentarse ante mí sin haber iniciado el trabajo, después de pasar la tarde haciendo crucigramas con la obra del maestro?“.

“Calle, querido profesor, los descubrimientos que he hecho en esta pieza cambiarán nuestro conocimiento sobre Johann Sebastian Bach, nada volverá a ser igual a partir de hoy. Apréstese a escuchar lo que tengo descifrado del último párrafo y le contaré lo que el texto nos comunica“.
Se puso a leer el párrafo final y empezó así:

“envía este correo a cuatro de tus amistades, si no lo haces podrás sufrir daños irreparables. Fulanito no lo hizo y cuando salió de su oficina fue atropellado por un camión...“

El doctor Reuter le hizo detenerse diciendo:
“ ¡Cielo Santo! Borré el fichero equivocado“



miércoles, 9 de junio de 2010

Utopías irrealizables.

Es utópico pensar que en una gran ciudad pueda funcionar todo el transporte a base de medios no contaminantes:
- transporte público de tracción eléctrica, (tranvías).
- transporte público con motor a gas (bus)
- fundamentalmente bicicletas.
Esto es una utopía irrealizable. Son cosas de ecologistas y de hippies trasnochados. Donde esté un buen BMW con un motor 16 válvulas, 3000 cc. con 350 CV...

viernes, 4 de junio de 2010

Gaza


¿No has estado nunca en la franja de Gaza? Yo sí. No tienes más que abrir Google Earth y poner Israel. En el mapa de Israel está marcada una línea al suroeste que bordea una zona pequeña, apenas unos cuarenta kilómetros de costa con un ancho variable de 6 a 12 kilómetros. Ahora que lo pienso, es como la costa de Doñana que tanto me gusta visitar, una franja de arena larga y estrecha. Sin embargo en la franja de Gaza viven un millón y medio de personas. Visto desde el Google Earth se parece mucho a Manhattan. Pero mientras que en N.Y. lo que vemos son grandes manzanas, en Gaza son casitas autoconstruidas por los palestinos que, expulsados de toda Palestina, han quedado restringidos a ese enorme campo de concentración nazi que llaman la franja de Gaza. Sí, es una enorme paradoja que las víctimas se hayan vuelto verdugos y que los hijos de los supervivientes de aquel holocausto que se produjo en Europa estén produciendo el de Palestina. Es increíble pensar que en este espacio tan restringido los israelís crearan asentamientos judíos salpicados por todo el territorio y protegidos por el ejército.
No busques en imágenes de Google la palabra Gaza. Hay demasiada sangre y demasiados niños.
*
Las organizaciones terroristas que el otro día quisieron desembarcar en Gaza, (es decir Oxfam, Christian Aid, Amnistía Internacional, Médicos del Mundo, Save the Children y otros), elaboraron un informe sobre la situación humanitaria que se puede descargar, (en inglés),  AQUÍ.

martes, 1 de junio de 2010

Yo también soy antisemita.


Dicen los israelitas de todo aquel que denuncia las atrocidades del Estado de Israel que es antisemita.