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lunes, 30 de marzo de 2009

Saber Elegir


Los jóvenes tienen la filosofía del despilfarro vital. Creen que tienen todo el tiempo por delante y no se ocupan de aprovecharlo. Juan Cruz habla en su blog de lo contrario: de dar al cuerpo solamente alimentos sanos tanto en lo material como también en lo espiritual. Y lo hace precisamente el día después de que escriba un lamento por la muerte del Doctor José Toledo, (según parece, padre del actor Guillermo Toledo). Uno de esos momentos en los que uno nota cómo las cosas se acaban y en los que te das cuenta de que no tienes todo el tiempo del mundo por delante. Cuenta Juan Cruz, hablando de su época de joven bohemio en Londres, que: “… comíamos lo que encontrábamos en las neveras propias o ajenas, en los bares o en los chiringuitos. Para nosotros la vida tenía aún muchos años, y nos preocupaba muy poco la calidad de lo que ingeríamos”. Pero sin embargo ahora piensa que: “Los libros, la música, las películas, la pintura, la conversación, la comida. No debemos conformarnos con lo que tenemos a mano, debemos buscar en las estanterías, en el consejo, en la cartelera, en la vida, aquello que nos resulte nutritivo y profundo”.
Hay mucho donde elegir. Hoy en día disponemos de una gran variedad de buenos alimentos de todo tipo y no tenemos que conformarnos con lo que hay, como cuando en España se comía todos los días cocido y los domingos arroz con pollo. Claro que, me estoy refiriendo a las clases populares, que las élites conocían incluso las delicias de la cocina francesa. Hoy en cualquier supermercado de barrio se puede encontrar todo tipo de alimentos, sanos y no sanos, de buena calidad y de mala calidad. Es una cuestión de saber elegir, porque, además, los mejores no son siempre los más caros. ¿Quién te dice a ti que es más sano y más sabroso un bogavante que una sardina? Es simplemente más escaso y por eso es más caro.
Pues lo mismo que podemos hacer en el supermercado, viene a decir Juan Cruz, debemos hacer en lo demás. En mi ciudad hay un periódico que a mí me parece muy malo. Sin embargo el resto de mis vecinos, (haciendo caso omiso a mi opinión), lo leen con mucho interés. De hecho y, esto es a lo que me refiero, no leen otro periódico. De esta manera limitan su experiencia vital al mundo estrecho de una capital de provincias, tal vez asustados por la que está cayendo ahí fuera, quiero decir, a la cantidad de sucesos terribles y a veces difíciles de entender que llenan la actualidad de los grandes diarios nacionales.
Es lo que sucede con la televisión. La televisión tiene todas las posibilidades menos la de elegir. Y cuando me refiero a elegir me refiero a lo que uno hace cuando entra en una biblioteca a sacar un libro o en una librería a comprarlo: que se enfrenta a un universo de posibilidades enorme, donde encuentra autores de todos los gustos, de todas las ideologías, si es que existe tal cosa, de todas las sensibilidades y todos los intereses. No me sirve poder elegir entre veinte o treinta cadenas de televisión, todas ellas implicadas en la misma carrera por la vulgaridad, entendida como una forma de enviar mensajes que no llegan a nada, que son como esos bollitos industriales que les gustan a todos los niños de forma unánime aunque sean de una calidad ínfima. Y es que las cosas buenas son las que uno elige y no a todo el mundo le gustan las mismas cosas. Hay personas para las cuales lo más exquisito que se puede comer son cosas como criadillas, mollejas, higaditos, o pescados como los salmonetes o cosas como cardillos, espárragos trigueros (silvestres) o higos chumbos. Para muchas otras, todo eso no son cosas comestibles. De donde podemos deducir que elegir va en contra de la unanimidad. Por eso la televisión no puede ofrecer, (salvo excepciones), contenidos realmente deliciosos. Y no estamos hablando de algo clasista, de alta cultura y de baja cultura. Cualquier plato puede ser delicioso sea cual sea su origen y sea cual sea su consideración oficial, como decíamos al hablar de las sardinas y los bogavantes. No es que en la televisión se vea poca ópera, que se ve muy poca, es que tampoco se ve flamenco ni rock del bueno, salvo esos bollitos para adolescentes que se venden en Operación Triunfo. Uno está harto de ver reportajes en la televisión sobre los tiburones, solo porque es algo que llama la atención de todo el mundo debido a su, a menudo indebida, fama de super-depredadores. Ya me sé todas esas aventuras de los tiburones del Pacífico, quiero saber más del mero y de la merluza. El tiburón, (que aquí se come mucho aunque no lo sepamos, pues se esconde bajo el nombre de cazón, marrajo, cañabota, etc.), es un pescado de poca calidad al lado de la simple sardina, el boquerón o la lubina.
También es cierto que hay cosas que gustan a todo el mundo, o mejor dicho, que gustan a una gran cantidad de gente. Pero son muy pocas. Apenas puedo recordar nada más que la música de los Beatles y la de Mozart, el sexo, las torrijas de Semana Santa y la tortilla de patatas de las abuelas. Desde luego que el hecho de que gusten de forma casi unánime no quiere decir que estas cosas sean malas, pero ya digo que son muy pocas. Para las demás tiene uno que saber encontrarlas. Tal vez ese gusto por encontrarlas es lo que hace que algunos gastemos horas en mirar libros cuando entramos en una buena librería. Me podría pasar la tarde en ese menester. En la placentera tarea de elegir.

viernes, 27 de marzo de 2009

La autovía de la ZEPA Sierra de San Pedro


En Extremadura se puede observar como la civilización equivoca sus caminos. En otros ámbitos este tipo de equivocaciones sucedieron tiempo atrás, hoy ya no se repiten. En esto la región se constituye en una máquina del tiempo que nos permite ver como sucedió.
Informa el diario Hoy que la autopista que unirá Cáceres con Badajoz tiene el visto bueno medioambiental. No sé lo que habrá tenido que ver con esto el hecho de que D. Santiago A. Hernández Fernández, otrora máximo dirigente del grupo ecologista local ADENEX, haya sido nombrado recientemente Presidente del Consejo Económico y Social de Extremadura. Lo más importante del caso es que no parece que haya necesidad alguna de tener una autovía para unir las dos ciudades. El tráfico existente es mínimo y no he conocido jamás una aglomeración de coches en ese recorrido. Los recursos de la Comunidad Autónoma son limitados y los que se necesitan para hacer una autovía son inmensos. Esos recursos no van a ir a otros campos como la cultura, la educación, la salud de los extremeños, etc. Van a ir a la autovía que unirá estas dos ciudades.
Por otra parte, entre éstas existe una sierra baja, la Sierra de San Pedro, que es una Z.E.P.A. es decir una Zona de Especial Protección para las Aves, según los convenios internacionales que tiene suscritos España. Quiere decir que la zona es una reserva natural que aloja restos de naturaleza virgen y que es altamente sensible a cualquier tipo de impacto. El informe ambiental habla de numerosas medidas que habrá que tomar para disminuir los impactos en el entorno natural. Desde “todas las cosas” asumiríamos estos impactos como necesarios y solo haríamos votos para que se cumplieran las medidas correctoras si estuviéramos hablando de la Nacional V (Madrid-Lisboa), o de la N-630, Ruta de la Plata, felizmente convertida recientemente en autovía en todo su ámbito extremeño. Nos parecería muy bien. Pero la carretera de Cáceres-Badajoz, hoy por hoy, no precisa, en nuestra opinión, de tantos recursos y sacrificios. Es ponerse el remedio antes de que exista una necesidad, según una mentalidad trasnochada que cree que solamente haciendo autovías vamos a convertirnos en una región puntera de Europa, una región que, por ejemplo, no tiene un solo kilómetro de ferrocarril electrificado o que mantiene su patrimonio histórico mal conservado, incluidos monumentos señeros como el Monasterio de Guadalupe o la Catedral de Plasencia, el casco antiguo de Badajoz y otros.
Por cierto, en Badajoz todavía no se ha hecho una autovía de circunvalación que descongestione el tráfico de la ciudad.

jueves, 26 de marzo de 2009

Pequeña Historia.

Lápida en memoria de los Españoles que sufrieron prisión en el Campo de Concentración de Argelès-sur-mer. (Uno de ellos fue Vicente Ferrer, el misionero laíco que fue Jesuita y que ahora parece que está muy grave por una embolia en la India. En su juventud fue del POUM y luchó por la República).



A la mémoire des 100.000 Républicans Espagnols, internés dans le camp d'Argelès, lors de la RETIRADA de Février 1939. Leur malheur: avoir lutté pour défendre la Démocratie et la République contre le fascisme en Espagne de 1936 à 1939. Homme libre, souviens toi.(A la memoria de los 100.000 republicanos españoles, internados en el campo de Argelès, tras la RETIRADA de febrero de 1939. Su desgracia: haber luchado para defender la Democracia y la República contra el fascismo en España de 1936 a 1939. Hombre libre, acuérdate.)

Mucha gente opina que se ha hablado, se ha escrito y se han hecho demasiadas películas de las cosas que pasaron con motivo de la Guerra Civil española. Unos opinan así porque fueron verdugos o se sienten herederos de aquellos. Pero hay otros, bienintencionados, que piensan que ya es demasiado. Yo creo que no. Primero porque durante mucho tiempo no dejaron y muchas se quedaron sin contar, pero además, porque son historias terriblemente reveladoras de muchas cosas. Eulalio Ferrer Rodríguez, que se exilió en México donde hizo fortuna como Publicista y además fue escritor y mecenas, ha muerto el otro día y El País trae un obituario que merece la pena leer. Por ejemplo, nos cuenta una escena de las últimas horas del poeta Antonio Machado con su madre en Francia:


"Era como el mediodía y llegamos a Banyuls. Yo iba con un amigo, capitán como yo, pero de mayor edad. Los mutilados de guerra estaban en las cunetas de los alrededores del pueblo; los heridos, tirados en el suelo, esperaban transportes. Sentado en un banco, con la ropa vieja y arrugada, estaba Machado, con su inseparable sombrero. Apoyaba sus manos en un bastón y sobre el hombro se acurrucaba una viejecita, cubierta con una manta sucia. Nos acercamos y le preguntamos qué hacía. 'Espero a mi hermano Pepe para que nos lleve a Colliure'. Hablaba trabajosamente, como diciendo: '¡Váyanse...! Me duele hablar'. La madre, con la mirada perdida, parecía más muerta que viva. Les entregué mi capote militar para que se arroparan. Machado hizo un ademán con la mano y le dijo a mi compañero: 'Si ven a mi hermano, díganle que venga, que ya me cansé de esperarlo...".

martes, 24 de marzo de 2009

lunes, 23 de marzo de 2009

FOTOS: Chuletones de retinto.

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jueves, 19 de marzo de 2009

Más crisis.


Muy de acuerdo con el artículo de El País sobre la crisis. Se ve que han leído este blog ayer.
La clave, como decíamos, es sustituir el ladrillo por el chip. El problema que presentan estas opciones tan complicadas se expresa muy bien en la cita con que termina el artículo referido: "Sabemos qué reformas tenemos que hacer, el problema es que luego no sabemos ganar las elecciones".
En la que nos hemos metido por no hacer las tareas cuando estábamos en las vacas gordas. Educación – Innovación, y no hay otra salida. No podemos competir con los países pobres en eso de la mano de obra barata y poco cualificada.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Crisis, ¿qué crisis?

Bueno, llegó el momento: voy a explicar la crisis económica. Desde hace tiempo he desoído las miles de voces que me pedían a diario que lo hiciera porque tenía otras cosas que contar, pero hoy ya toca.
No voy a explicar la crisis como experto, que no lo soy. Ni siquiera he leído las páginas de economía que trae el periódico El País los domingos: han ido siempre directamente al contenedor de reciclaje de papel o las he reutilizado para pelar patatas y echar las mondas en esas páginas color sepia que luego iban al cubo de la basura, aunque últimamente comemos pocas patatas porque engordan, (pero no hay que olvidar que es una comida muy de crisis en otros países de Europa).
Tampoco lo voy a hacer con carácter pedagógico, esto de la-crisis-explicada-a-los-tontos. Hay una página muy buena que salió al principio y que casi todo el mundo conoce. Es la de Leopoldo Abadía y se puede ver en formato doc pinchando en esta dirección:


http://www.elconfidencial.com/fotos/diccionario.doc

Simplemente voy a dar la explicación de “un cualquiera”. Por una razón muy sencilla, porque los expertos son los que nos han metido en esto, no nos advirtieron de lo que iba a pasar y ahora se están llevando nuestro dinero sin solucionarnos nada. Así que: que les vayan dando. De modo que lo único que pretendo es dar voz a las víctimas. Dice un chiste de El Roto que ha tenido bastante éxito: No os preocupéis, el sistema capitalista volverá a renacer de vuestras cenizas.
Lo primero que hay que considerar para entender esta crisis es que, en nuestro país, no hay una sino dos: la internacional y la nuestra. Así que iremos por partes.


PRIMERA CRISIS.

La crisis internacional era inevitable porque es propia del capitalismo que tiene como forma de funcionamiento el crecimiento continuado. Hace unos años los ecologistas defendíamos por razones medioambientales el crecimiento cero, pero esto hoy día ya no lo plantea nadie porque el sistema no lo permite. El capitalismo es como una bicicleta, se ha dicho. En una bicicleta si paras de dar pedales es muy fácil que te caigas. Pero el problema no es que haya que estar siempre dando pedales, el problema es que hay que ir aumentando de velocidad constantemente. En el capitalismo no se habla de ganancias sino de incremento de ganancias. No consiste en un sistema que proporciona beneficios y con el cual la gente puede vivir bien. Se trata de hacer negocios cada vez más lucrativos y para ello si es preciso se acaba con el planeta, se le declara la guerra a un país que no nos ha hecho nada o matamos a quien haga falta para poder conseguir que los ricos dupliquen sus ingresos cada poco tiempo. Porque no nos engañemos, a la gente normal nos va bien con el sistema, pero no en la esfera de lo que acabo de relatar. De hecho yo calculé, partiendo de lo que ganaba cuando empecé en mi trabajo actual, lo que ha aumentado mi sueldo en comparación con los precios de las cosas (el IPC), y ahora gano un tercio menos de lo que ganaba en la primera mitad de los años ochenta. Claro que, mientras, mucha gente como Bill Gates ha acumulado una cantidad de dinero que ni él, ni sus hijos ni sus nietos podrán gastar jamás, (por mucho que despilfarren), y otros que ya eran ricos lo son ahora mucho más. Por el contrario yo caí en las garras de una administración pública y éstas desde los ochenta no han hecho más que ir para abajo: menos impuestos para garantizar más beneficios a los ricos.
Este crecimiento ilimitado y continuo es inviable. Al menor contratiempo la economía se contrae porque la gente que invierte su dinero para que funcionen las empresas lo retira si ve que puede haber problemas (crisis de confianza). En otras ocasiones la cosa está tan alegre que todo el mundo compra, los precios se ponen por las nubes y la inflación se dispara, creando una crisis económica debido a que el propio dinero pierde su valor. Pero hay otras en que nada de esto sucede y sin embargo la bicicleta se estrella, precisamente debido a la velocidad que llevaba. Si todo el mundo hace buenos negocios, todo el mundo invierte, compra pisos, coches y vacaciones, llega un momento en que estamos moviendo una cantidad de dinero tan ingente que en la realidad no existe. Estamos en una economía ficticia. La gente compra pisos con dineros que no tiene, que le prestan bancos que tampoco tienen para prestar tanto pero que siguen haciéndolo para duplicar sus beneficios en poco tiempo, estos bancos se lo piden prestado a otros (crédito interbancario), que están garantizados en última instancia por los propios gobiernos, que a su vez están endeudados, (bonos del estado), para hacer más cosas de las que pueden y poder ganar las elecciones de nuevo … Y así hasta que cualquier fallo pone en evidencia las debilidades del sistema. Ya sabemos que en este caso ha sido que se han concedido créditos de alto riesgo que no se debían haber concedido, pero que los bancos americanos hicieron para duplicar sus ingresos en poco tiempo. Cuando esto trasciende, los inversores saben que va a haber impagados y que la cosa va ir para abajo, con lo cual retiran su confianza (y sus dineros) y la crisis está servida.


SEGUNDA CRISIS.

También la crisis española era inevitable porque somos españoles. Quiero decir que los españoles somos cigarras, no somos hormigas como la gente del centro y norte de Europa, somos mucho más simpáticos, más alegres, divertidos y dicharacheros, pero no hacemos previsiones para el invierno. Es lo que tenemos. Un pueblo de toreros, como el nuestro, no puede ser previsor. Si eres previsor no te pones delante de un toro que prevés que te puede cornear. Así que los toreros somos así.
Como España es un país muy grande, había una minoría de españoles que sí eran previsores, eran los conocidos como “aguafiestas”, los que veníamos diciendo desde hace unos años que esto no podía seguir así. “No seas aguafiestas e invierte tus ahorros en un piso”, nos decían nuestros compatriotas, mientras todo el mundo hacía la misma inversión: comprar pisos o inmuebles. Cuando todo el mundo hace el mismo negocio, eso deja de ser negocio. ¿Quién es el tonto que va a comprar el piso con el que todo el mundo está especulando? Ese supuesto tonto era mi hijo que se fue a vivir con su novia, pero que, afortunadamente, tuvo la buena idea de no invertir en un piso que, en cualquier caso, le iba a costar una fortuna que necesitaría toda su vida para llegar a pagar. Así que la cosa se vino abajo. En parte por la crisis mundial, en parte por culpa de mi hijo, pero en parte porque nuestra economía no puede basarse, de forma casi exclusiva, en la industria de la construcción. Un sistema basado en la ambición y que busca duplicar los ingresos en poco tiempo, si se centra en exclusiva en una industria, llega a colapsarla totalmente. En principio no hubo problemas, la gente compraba un piso y, sin empezar a pagarlo, lo vendía en dos meses y se ganaba 20.000 euros sin hacer nada y casi sin arriesgar dinero. Hubo que traer emigrantes para que trabajaran en la construcción mientras que la parte más cigarra de nuestra clase obrera dormía la siesta en el paro, (en pleno boom no faltaba un 10% de parados). Incluso estos emigrantes demandaban pisos para vivir y el negocio seguía creciendo. Toda la costa española estaba en construcción y debatíamos si los últimos resquicios que quedaban, los Parques Naturales y Espacios Naturales Protegidos, debían ser talados y edificados para dar asilo a los jubilados de todo el centro y norte de Europa. ¿Debe un país sacrificar su riqueza para que una pareja de cigüeñas negras hagan sus guarrerías y procreen en unos solares magníficos, con la mayor rentabilidad urbanística de toda Europa? Antes que esas cigüeñas, (que además son negras), están el futuro de nuestros hijos, digo yo. Pero como este ZP quiso acabar con España poniéndonos frente a los fusiles de los etarras y no pudo, se dedicó entonces a fastidiar la economía nacional. El caso es que la burbuja inmobiliaria nos estalló en las narices y nos puso perdidos. Países que habían tenido un desarrollo parecido al nuestro, como Irlanda y Finlandia lo habían basado en dos cosas: un sistema educativo ejemplar e inversiones en industrias de nuevas tecnologías. Microsoft instaló su central para Europa en Irlanda, mientras todo el mundo se compraba un móvil Nokia. Nosotros mientras tanto haciendo apartamentos en la playa.
Ya sea por culpa de las cigüeñas negras, de ZP, o de mi hijo, esto se ha terminado. España ya no puede basar su economía en la construcción. Si la crisis mundial se acabara mañana, ¿a qué íbamos a dedicar nuestros esfuerzos y nuestros dineros los españoles?

martes, 17 de marzo de 2009

¿Recortes de derechos?


En Amnistía Internacional están preocupados con que pueda haber recortes en los derechos de los inmigrantes, los refugiados y los asilados en nuestro país y piden la firma en un escrito dirigido al Presidente del Gobierno pidiéndole que no acceda a incluir recortes porque, dice Eva Suárez-Llanos, directora de la Sección Española:

“ No te hablo de números, anécdotas o esterotipos criminalizados. Te hablo de personas jóvenes, con formación, que dejan atrás su familia, su tierra, huyendo de gravísimas violaciones de derechos humanos o en busca de una vida mejor y dispuestas a ofrecernos su capacidad productiva. El derecho internacional obliga a los Estados y ampara a estas personas, del mismo modo que te protegerían a ti si estuvieras en su piel.”
*

Aquí se puede firmar.

lunes, 16 de marzo de 2009

Berluscozy


José Vidal-Beneyto es un sujeto residual de lo que en tiempos fueron los intelectuales de izquierdas. Aunque esto pueda sonar peyorativo no lo digo con ánimo de ofender. En el caso de Vidal-Beneyto, (filósofo, sociólogo y politólogo de reconocida carrera europea), estamos ante uno de los pocos pensadores que realizan análisis y publican conclusiones sin ser correa de transmisión de las ideas de un partido, aunque su proximidad al Partido Socialista es por otra parte innegable. Si no véase este párrafo de un artículo suyo aparecido en diciembre de 2007, cuando por cierto aún no se habían desatado las alarmas de los fondos basura:
"Nadie puede escandalizarse de que José María Aznar haya puesto sus capacidades al servicio de las actividades especulativas del capitalismo financiero mundial, ni siquiera en su versión más abrupta, la de los fondos que se califican de basura, los hedge funds, a los que se ha vinculado con su incorporación a la Sociedad Centaurus. Ni tampoco de que Rodrigo Rato haya abandonado su posición rectora en el Fondo Monetario Internacional, tan importante para España, y se haya enrolado, evidentemente, con el único propósito de aumentar su patrimonio en el grupo Lazard, uno de los grandes especialistas mundiales en el montaje de operaciones de financiación especulativa. Pues estos comportamientos son menos incongruentes con las convicciones políticas de sus protagonistas que la función de consejo de las grandes empresas de nuestro país del antiguo ministro socialista de Economía Carlos Solchaga; y sobre todo que la práctica asesora que ejerce Felipe González, la figura más emblemática de la socialdemocracia española, para con el magnate de la comunicación Carlos Slim y uno de los hombres más ricos de América Latina así como las intervenciones que según la prensa, ha realizado a petición de éste a favor de algunos líderes políticos conservadores latinoamericanos como Vicente Fox".
Pues bien, este lúcido analista avisa ahora del peligro que supone para Europa y su sistema político la extensión de un modelo de gobierno que podemos denominar de “grosera demagogia mediática” lo que ejemplifica en la figura de una hidra con dos cabezas que se empieza a conocer en Europa con el nombre de Berluscozy, en clara referencia a los mandatarios italiano y francés. Se trata de un sistema político que ha renunciado al debate para terminar con la televisión como única fuente de opinión pública.
El abandono de la cultura tradicional basada en el libro como medio de transmisión de datos, conocimientos, análisis y discusiones, a menudo llenos de interesantes puntos de vista y lúcidos razonamientos, no tenía por qué ser inevitablemente perjudicial para una cultura con el grado de madurez alcanzado en los países desarrollados. Sin embargo, la sustitución de este instrumento cultural por los “media” no se ha producido de forma inocente. El triunfo de la televisión, entendida como el campo de cultivo de la vulgaridad, no está encaminado solamente a qué la gente se divierta evitándoles el mal trago de tener que aguantar las peroratas de supuestos intelectuales que nos obligan a un ejercicio continuo de confesión y propósito de la enmienda, según la manida tradición judeo-cristiana. El triunfo de la televisión como el ágora donde hoy día se dirimen los problemas de lo que es público, (lo que no está en la televisión no existe), no es una casualidad. ¿Hay alguien tan inocente para no darse cuenta de que una gran parte de la televisión europea y la mayor parte de las cadenas italianas están en manos de Berlusconi? ¿Es que esto no tiene ninguna lectura política? No creo que la ceguera europea haya llegado a tales extremos, pues estaríamos más cerca ya de la ceguera de la novela de José Saramago que de otra cosa. En el caso francés Sarkozy ha conseguido su dominio político no por medios de comunicación propios, sino porque se ha postulado como el representante de esos medios, contando con la amistad de muchos de los magnates franceses de la comunicación.
El caso es que estos personajes ya aparecen reflejados en una de las primeras películas que alcanzaron la categoría de clásicos en el cine, me refiero al Ciudadano Kein de Orson Welles. La cosa viene de lejos.
Una vez conseguido el poder ¿qué es lo que hacen los demagogos mediáticos con él? De momento lo estamos viendo en Italia y lo que vemos no es muy esperanzador. El barco Italiano se aleja de las posturas conservadoras para acariciar las costas de lo que en tiempos (cuando había aún análisis político) se llamaba pura y simplemente fascismo. Ya veremos, dijo un ciego.

jueves, 12 de marzo de 2009

Cuidado niños si os lo encontrais.


¿Quién se ha creído este tío que es? Se va a enterar de lo que vale un peine. Pues no se atreve a meterse con todo el Partido Popular. Que lo hiciera con los socialistas está bien, que esos son unos sinvergüenzas, pero con nuestro partido, eso sí que no.
El periódico ABC no ha podido publicar las últimas novedades de los escándalos populares porque ha tenido que prestar toda su atención a la carrera del magistrado. Han estado investigando en su expediente para ver de dónde pueden sacar algo y parece que sí, que algo hay. Resulta que el tío se cogió el año pasado todos “los moscosos”. No, si ya te he dicho que es un sinvergüenza de mucho cuidado. Pero no queda ahí la cosa, el tío encima se pidió nueve permisos en el 2008. A dos de ellos renunció el mismo, otro le fue denegado, pero fíjate tú: ¡SEIS LE FUERON CONCEDIDOS! El tío abandona su trabajo y se marcha “a París para asistir a un coloquio de magistrados europeos especializados en delitos de blanqueo de dinero procedente del tráfico de estupefacientes”. Vaya un sinvergüenza. A París, con lo que son las francesas que ven un juez español y se le caen las bragas, vaya ejemplo de juez. Ahí está la prueba de que el CGPJ le tiene como en palmitas. Si es que estos jueces son todos unos rojos. Menos mal que el periódico aclara que los gastos son por cuenta de los organizadores y no con cargo a los presupuestos del Estado Español.
Por otra parte dice el ABC que el dinero que cobró en EE.UU., el que ha destapado el horrendo caso de “el juez criminal”, es legal porque el régimen de incompatibilidades de los jueces se lo permite, dice el prestigioso diario que: “lo relevante en este caso es la declaración del magistrado sobre el tipo de actividad que iba a desarrollar en Estados Unidos pues, en función de su naturaleza, se le podría haber denegado la licencia de estudios o se le habría podido conceder una «general» y no aquella cuya finalidad es la realización de estudios relacionados con la función judicial”. Y digo yo ¿por qué no le examinan a ver si ha aprovechado bien el tiempo de estudio, no vaya a ser que el tío haya estado por ahí haciendo novillos?

lunes, 9 de marzo de 2009

lunes, 2 de marzo de 2009

Noam Chomsky


Juventud, divino tesoro. Noam Chomsky ha cumplido ochenta años el pasado diciembre y El País le entrevista.

"Inestabilidad tiene un significado técnico: subordinación a EE UU. ¿Qué ha hecho Obama para lidiar con la amenaza? Rodearse de gente que contribuyó a crear esta crisis, como Timothy Geithner, Laurence Summers, los banqueros, y encontrar una fórmula para rescatar el sistema que ellos dominan y controlan. Todos los millones que Occidente está volcando para salvar sus instituciones financieras no sirven de nada frente a una crisis mucho mayor: hay mil millones de personas al borde de la muerte por inanición. Ésa es la crisis verdaderamente grave, y ese dinero no hace nada por ellos. Curiosamente, no lo he leído en un periódico americano, sino en uno de Bangladesh. Lo que más me sorprende, además, es que los periodistas de aquí nunca mencionen que todas las medidas que ha tomado Obama son exactamente las contrarias que el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI) recomiendan a los países pobres para salir de sus crisis."

FOTOS: Montánchez, ruta de los Molinos.